España pone en marcha el Plan Integral de Política Industrial 2020

El objetivo es aumentar el peso de la industria en el PIB y adaptar la política industrial a los nuevos retos económicos


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El Consejo de Ministros ha dado el visto bueno al Plan Integral de Política Industrial 2020 (PIN 2020) -que se engloba dentro de la Estrategia de Economía Sostenible 2010-2020-, dentro del que se recogen las líneas que seguirá el Gobierno de España en los 10 próximos años con el objetivo de aumentar el peso de la industria en el Producto Interior Bruto (PIB), situando la actividad industrial como uno de los ejes de crecimiento del país, y poder hacer frente a los retos económicos que se plantean.

Este plan, que se complementará con un Plan de Acción para los próximos cinco años, está alineado con las directrices de política industrial europea y se basa en cuatro ejes estratégicos u objetivos.

El primero de ellos se centra en la modernización del modelo de crecimiento, aplicando una política que permita la realizar una transición a un nuevo modelo, mientras que el segundo objetivo recoge la intención de aumentar el peso del sector industrial en el PIB hasta los niveles europeos. En la actualidad, la industria en España representa el 15,1 por ciento del PIB. Un porcentaje que está por debajo de la media europea, que es del 17,7 por ciento, y que también se halla en niveles inferiores a los de países como Alemania o Suecia con los que hay una diferencia de cinco puntos.

El tercer lugar, el plan prevé incrementar la competitividad de la industria española, y finalmente, alinear la política industrial española con la europea para asegurar su eficiencia.

Para abordar estos objetivos estratégicos, el plan recoge una serie de ejes prioritarios como la mejora de la competitividad de la industria para competir en mercados cada vez más grandes y más abiertos. Con este fin, las actuaciones se centrarán en la contención de los costes de producción, en medidas para mejorar la productividad de las distintas industrias y en actuaciones en diversos marcos institucionales como el fiscal, laboral, administrativo o medioambiental. De esta manera, se pretende que los costes laborales unitarios de la actividad manufacturera estén en el entorno del promedio de la zona euro y converger con la UE en eficiencia energética en el horizonte de 2020.

Otro de los ejes prioritarios es el fomento de la I+D+i, de cara a que, en el año 2015, España sea el noveno país en innovación a nivel mundial. También se quiere duplicar el número de empresas innovadoras y aumentar la plantilla en empresas de contenido tecnológico alto y medio-alto. En concreto, el objetivo es que la I+D privada anual sea 6.000 millones de euros superior en el año 2015 en relación a 2009.

El tercer eje se centra en las pymes y, en concreto, en su fomento. Así, se trabajará en la eliminación de barreras que impidan o desincentiven el crecimiento y se tratará de incentivar el emprendimiento, la creación de empresas y el apoyo empresarial mediante planes de expansión o el fomento de acuerdos de cooperación.

Por su parte, el cuarto eje comprende acciones para favorecer la orientación de las empresas a los mercados internacionales y alcanzar los parámetros de la zona euro, que tiene un promedio actual del 27,5 % frente al 15,5% de España.

Finalmente, el quinto eje tratará de reforzar los sectores estratégicos y con potencial d e crecimiento, así como orientación hacia el exterior. Así, se contemplan actividades dentro del sector de la automoción, el sector aeroespacial, la biotecnología, TIC y contenidos digitales, la industria orientada a la protección ambiental, energías renovables y eficiencia energética y la agroalimentación. Con estas acciones, se quiere conseguir que el peso de la cifra de negocio de estos sectores sobre el total de la industria pase del 34,4% actual al 44% en 2020.