El fomento del capital tecnológico es
clave para el aumento de la productividad
de la economía española, así como
para reforzar la capacidad de nuestras
empresas de competir en el exterior y
cear empleo de calidad. Este desarrollo
económico sostenible sólo es posible con
el esfuerzo de las empresas y la sociedad,
junto con el Estado. En la actualidad,
el gasto en I+D del sector privado
en España alcanza el 0,5% del Producto
Interior Bruto (PIB), casi la misma proporci
ón que hace diez años, menos de la
mitad del promedio de la Unión Europea,
y una tercera parte del promedio
correspondiente de la OCDE. En los Presupuestos
Generales del Estado (PGE)
de 2006, el gasto en Investigación,
Desarrollo e Innovación aumentará un
28,4%, hasta alcanzar los 4.734 millones
de euros. Sólo en
equipamiento eléctrico,
la UE destina
un 0,37% de su PIB
frente al 0,10% del
PIB que destina
nuestro país.
Sin embargo, este
problema no sólo es
de España, puesto que esta distancia
entre la UE y Estados Unidos se hace
cada vez más patente. Mientras que la
actividad innovadora de la Unión Europea
ha permanecido constante a lo largo
de los últimos años. EE.UU. ha ido más
allá en su innovación haciendo mayor la
distancia que separa a ambas potencias.
Concretamente, Europa dedica un 1,9%
de su PIB a la investigación, mientras
que el gobierno americano destina casi
el 3% de su PIB a esta materia. A este
retraso europeo, hay que añadir la aparici
ón de países de rápida aceleración
como la India.
Este fenómeno ha dado lugar a una
importante reflexión que, bajo el nombre
Soberanía Tecnológica Europea y
respaldada por cient
íficos europeos, reuni
ó, en un Congreso
celebrado en Madrid
del 5 al 7 de octubre,
a más de 700 expertos
en la materia
para abordar cuestiones
relativas a la
innovación y a la Energía.
Este movimiento, respaldado por el
Instituto de Ingeniería de España, la
revista Tendencias 21, y el grupo
Mediaedge:Cia, tiene como objetivo promover
la puesta en marcha de mayores
presupuestos de I+D, políticas conjuntas
a favor de una sociedad del conocimienMoneda Única Noviembre 2005 94 Nuevas Tecnologías
to, una nueva renovación industrial
adaptada a la sociedad de la informaci
ón, así como redes de estudio e
influencia capaces de difundir estas
ideas. Según los promotores de este
Congreso, España, a su vez, necesita
alcanzar la competencia de su entorno
europeo en materia de desarrollo cientí-
fico y tecnológico, así como el aumento
de la capacidad innovadora de las
empresas.
España a la cola en biotecnología
El sector de la biotecnología se verá
frenado si no se amplían los fondos en
investigación. El porcentaje de capital
invertido en esta materia sobre el total
invertido en todos los sectores durante
el periodo 2000-2002 es del 0,53%, mientras
que en EE.UU. y en Europa es del
5,77% y 9,26% respectivamente. Lo más
triste es que España cuenta con un
extraordinario potencial para el
desarrollo de la biotecnología basado en
un Sistema Nacional de Innovación
estructurado con Bioregiones con gran
capacidad de generaci
ón de conocimiento
y transferencia
de tecnología
hacia las empresas y
la sociedad. Según
datos de la patronal
de la biotecnología, Asebio, el volumen
de negocio del sector se está consolidando
en los últimos años, situándose en
torno a los 2.700 millones de euros. Las
innovaciones biotecnológicas están
impulsando asimismo el desarrollo de
una gran variedad de sectores tales
como el farmacéutico, agroalimentario,
químico, etc.
Los expertos reunidos en el Congreso
de la Soberanía Tecnológica pidieron un
incremento de la inversión pública asociada
a la denominada Gran Convergencia
Tecnológica del Siglo XXI, que agrupa
a la nanotecnología, biotecnología,
informática y las ciencias del conocimiento
(más conocida como NBIC). En
palabras de Giulio Prisco, miembro del
consejo directivo del Institute for Ethics
and Emerging Technologies
(http://ieet.org/) y experto en NBIC:
«Estamos en un momento histórico en
que Europa y el resto del mundo tienen
que remediar la desaceleración que Estados
Unidos está sufriendo en cuanto a
investigación en biotecnología, así como
en nanotecnología y ciencias del conocimiento.
A pesar de que Estados Unidos
sigue siendo líder en I+D, sus niveles de
inversión podrían
ser asumidos por
otros países debido a
la resistencia que,
por razones éticas y
morales, pone el
Gobierno Federal
para avanzar en investigaciones en
NBIC». Según Giulio Prisco, «hay que
invertir en estas ciencias por el futuro de
nuestra especie».
Innovar en seguridad y defensa
Europa, y en concreto España, tiene
potencial para investigar, desarrollar y
aplicar una amplia gama de tecnologías
de seguridad, aunque para ello es necesario
hacer una fuerte inversión en esta
materia. En este sentido, la vicepresidenta
del Gobierno español, María Teresa
Fernández de la Vega declaró que
«con el aumento de las inversiones en
I+D previstas para el 2006 se podrá trabajar
a favor de la Soberanía Tecnológica
de España y de Europa».
En este sentido, Enrique Rodríguez,
secretario general de la Asociación Civil
de Ingenieros de la Defensa, señaló,
durante el Congreso, que «estamos ante
nuevas amenazas, como el terrorismo y
las catástrofes naturales, que deberán
ser afrontadas mediante la colaboración
y el apoyo mutuo de la Administración
Pública y las empresas».
Por su parte, Manuel Pérez Cortés,
director de la Unidad de Negocios de
GMV, afirmó que «el objetivo es que
Europa disponga de un sistema de seguridad
centralizado, un proyecto que ya
se está desarrollando en Estados Unidos».
Tecnología aeroespacial
El área de investigación y desarrollo
es especialmente importante en la
industria aeroespacial, ya que ésta
requiere el uso de tecnologías punta que
superen a las ya existentes con el objetivo
de competir en el mercado mundial.
El sector aeronáutico mundial está
experimentando una serie de cambios
que van a condicionar fuertemente el
futuro del mismo, con especial impacto
en la industria aeroespacial europea a la
que pertenecemos. El papel que tenga el
sector aeronáutico español dependerá
de las inversiones que se realicen en este
ámbito.
Así, Miguel Ángel Llorca, director
comercial de EADS CASA, destacó, en
una de las mesas redondas del Congreso,
la necesidad de desarrollar un
satélite de observación de la Tierra
puramente español.
La industria aeroespacial española,Moneda Única Noviembre 2005 95 Nuevas Tecnologías
que representa sólo el 2,5% del sector
europeo, es la que alcanza una
mayor cuota de gasto en I+D respecto
a la facturación, siendo de 531
millones de euros, lo que representa
el 16% de la facturación. Esta cantidad
contrasta con la invertida en
Europa (14% de la facturación),
pero sobre todo con EE.UU., donde
se destina el 13% del total del gasto
en I+D a investigación de tecnolog
ía aeroespacial, así como el 19% a
ciencias del espacio.
Los principales contendientes de
España en este campo son Estados
Unidos y Europa. Las fuentes de
financiación en Estados Unidos son
principalmente las fuentes oficiales,
mientras que en Europa es la propia
industria. Otra de las diferencias
que separa a Estados Unidos de
Europa viene de la propia estructura
de la UE, que supone promover
la colaboración entre los países
miembros y requiere esfuerzos de
coordinación extras.
España se enfrenta a un
reto en el uso de las TIC
En el área de investigación en
desarrollo de software, España
ocupa el tercer puesto en Europa y
décimo a nivel mundial. Pero tiene
ante sí un reto enorme, si quiere
situarse en el lugar que le corresponde
por tamaño y por poder econ
ómico. Esto supone dar un salto
cuantitativo y cualitativo en el uso
de las TIC, que requiere el consenso
y el esfuerzo de todos -administraciones
central, autonómica y local;
patronales, partidos, universidades,
instituciones públicas y privadas,
asociaciones ciudadanas y ciudadanos
particulares. El reto de España
en el proceso hacia la sociedad de la
información es mayor que el de los
países de su entorno porque parte
de una posición distante de ellos.