Siguiendo literalmente las palabras de Tonino Picula, «el Ministerio de Asuntos Exteriores juega un rol significativo y de guía en el proceso de reforma del país». Y es que las prioridades de la República de Croacia se sustentan actualmente en su política exterior. El deseo de compartir los mismos valores democráticos, de derecho y respeto pone fin a una década caracterizada por la inestabilidad.
– Uno de los últimos proyectos en el marco de la política exterior de Croacia es el Acuerdo de Asociación entre Estados Unidos y los países del Adriático. Se trata del apoyo económico por parte del país norteamericano que ayudará a Croacia a ingresar en la OTAN y en la UE, ¿cómo se va a concretar ese apoyo?
Albania, Croacia y Macedonia, tres de los diez países del grupo de Vilnius que no fueron invitados a la Cumbre de la OTAN, que tuvo lugar en Praga en noviembre de 2002, a través de una mutua colaboración, siguen intentando acelerar su camino hacia la integración en la OTAN, que es el fin de la política exterior de los tres países.
En la reunión de Tirana del 2 de mayo de este año, los ministros de Asuntos Exteriores de estos tres países, junto con la firma del Secretario de Estado americano, Colin Powell; firmaron el «US-Adriatic Charter». Esta firma confirma el apoyo de Estados Unidos a los tres países, en su camino hacia la OTAN.
Se trata, sobre todo, de una política que impulsa la colaboración trilateral entre Albania, Croacia y Macedonia, para que estos países consigan tener los requisitos necesarios para su futura entrada en la Unión, más que de un apoyo concreto y material.
Según lo firmado en el Acuerdo, el progreso de los tres países se valorará según las metas conseguidas por cada uno de ellos. El documento confirma la importancia, además de reforzar la democracia y los derechos de las minorías, de eliminar el terrorismo, el crimen organizado y la difusión de armas de destrucción masiva, consolida las reformas de las fuerzas armadas, ya iniciadas en los tres países, y la colaboración militar entre los mismos. El Acuerdo no conlleva unas obligaciones específicas para los tres países, sino que, solamente, apunta unos consejos generales, válidos para todos los miembros de la OTAN.
– Teniendo en cuenta que, según el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi; es una de las condiciones para entrar en la UE, ¿cómo valoraría las relaciones bilaterales con los países de la ex-Yugoslavia?
Considero positivas las relaciones bilaterales que Croacia mantiene con todos los países de la ex-Yugoslavia. La manera en que se desintegró es bien conocida, como también el hecho de que Croacia, junto a Bosnia y Hercegovina, ha soportado el mayor peso de esa desintegración.
Actualmente, la situación en toda la región es diferente. Todos los países de la ex-Yugoslavia se han reconocido entre sí: han establecido sus relaciones diplomáticas, han abierto embajadas y enviado embajadores a todos los nuevos estados, y el epicentro de sus relaciones se encuentra ahora en el futuro.
Todos esos países son para Croacia países limítrofes, excepto Macedonia, (aunque en los asuntos del Ministerio de Exteriores de Croacia sea tratada como un país fronterizo), y sus ciudadanos pueden viajar a Croacia sin visado y viceversa. A Bosnia y Hercegovina y Eslovenia se puede viajar incluso sólo con el carnet de identidad.
Siempre, menos durante los encuentros bilaterales, se discute sobre las causas que llevaron a la destrucción de la ex-Yugoslavia, y me refiero a la cuestión de la sucesión, la vuelta de los refugiados, el asunto de los desaparecidos, el problema de las fronteras; y se discute cada vez más sobre las nuevas formas de colaboración y de reactivación de las antiguas.
Croacia quiere transferir de la esfera política a la técnica las cuestiones que todavía siguen abiertas después de la desintegración de Yugoslavia, y no siempre es tan fácil, sobre todo con la problemática de las fronteras. Hoy el acento está puesto en la colaboración económica y en el desarrollo de los intercambios de mercancías, que Croacia mantiene satisfactoriamente con todos los países surgidos de ex-Yugoslavia mediante acuerdos de libre mercado firmados con todos.
Una nueva forma de colaboración bilateral es el intercambio de experiencias en el proceso de las integraciones euroatlánticas, en las que Eslovenia, la situada más a occidente, participa con su entrada en la UE y en la OTAN, mientras que Croacia y los demás países de la ex-Yugoslavia, comparten el proceso de integración euroatlántica a través del Acuerdo de Estabilidad, del Pacto de Paz y el «US-Adriatic Charter». Todos estos procedimientos engloban necesariamente las buenas relaciones con los países vecinos, y en la República de Croacia, las buenas relaciones no se reconocen como una obligación, sino, en primer lugar, como un interés y una ventaja.
– La prioridad del Ministerio de Asuntos Exteriores es conseguir la integración de Croacia en la unión democrática euroatlántica. ¿Qué cambios fundamentales son precisos para que Croacia consiga su fin?
Convertirse en miembro de la UE y de la OTAN son las principales prioridades estratégicas de la política exterior de Croacia. Desde el año 2000 hasta nuestros días, en este proceso hacia la unión euroatlántica se han logrado significativos pasos institucionales. Croacia y la UE han firmado un Acuerdo de Estabilidad y se ha formalizado el diálogo político. Ha comenzado la colaboración técnico-financiera y la República de Croacia se está ocupando seriamente de cumplir con sus responsabilidades y de llevar a cabo el Programa Nacional de Integración en la UE.
En febrero del presente año, Croacia ha solicitado formalmente su entrada a la UE, y en estos días se están preparando miles de páginas en respuesta al cuestionario de la Comisión Europea, que es importante para construir la opinión sobre la petición de Croacia en un futuro.
Croacia espera obtener el estatus de candidato a mediados del año 2004 y que las negociaciones sobre su incorporación empiecen a finales del año siguiente. Nuestro objetivo es que Croacia responda a los requisitos de Copenhage y al resto de criterios de la UE hasta 2007.
Cierto es que para obtener éxito en el camino hacia la UE la función clave es llevar a cabo las reformas políticas, económicas y sectoriales y mantener la estabilidad del orden democrático en la República de Croacia.
Particularmente complejo es equiparar el sistema jurídico croata con el acquis comunitario, pero ese proceso ya se ha iniciado, junto con las consultas de la Comisión Europea.
Croacia, al mismo tiempo, continúa con sus reformas en campo económico, cuyo fin es aumentar el nivel de vida de los ciudadanos croatas y la creación de condiciones favorables para la participación activa de productos e industrias en los mercados de la UE.
El Ministerio de Asuntos Exteriores juega un rol significativo y de guía en el proceso de reforma. Hace dos meses se concretó una reforma del Ministerio para hacer posible, de manera más eficaz, la gestión de las tareas prioritarias de Croacia para su entrada en la UE y en la OTAN.
Cuando pensamos en el espacio euroatlántico, pensamos en países que comparten los siguientes valores: sistema democrático del poder, respeto de los derechos humanos, plenos derechos y economía de mercado. Croacia, desde su independencia en 1991, hizo mucho en su camino hacia la sociedad democrática, pero todavía hay campos en los que es necesario realizar cambios significativos.
Se trata, en primer lugar, del sistema judicial, que necesita atravesar una reforma radical para ser eficaz y crear en la ciudadanía la convicción de que el jurídico es el camino mejor y más seguro para la resolución de cualquier conflicto. Con una justicia más eficaz sería más fácil luchar contra la corrupción y la criminalidad organizada.
Un segundo campo significativo, que necesita los esfuerzos de Croacia, son las buenas relaciones con todos los países vecinos, lo cual supone cerrar todas las cuestiones que todavía permanecen abiertas. Considerando que Croacia no ha conseguido todavía un acuerdo definitivo con todos sus vecinos sobre las fronteras, la división de los inmuebles de la ex-Federación y la liquidación de las hipotecas, estos asuntos se constituyen de alta prioridad para un futuro próximo.
Otro campo es la economía, que todavía no ha logrado transformarse desde los antiguos modelos de economía plana (a lo que hay que sumar los daños causados por la guerra), a los modelos de los mercados actuales, presentes en los países del espacio euroatlántico.
– Sobre todo, ¿con qué países Croacia mantiene sus relaciones comerciales?
El intercambio económico de Croacia existe con países como Italia, Alemania, Bosnia y Hercegovina, Eslovenia, Austria y Francia, es decir, con países miembros de la UE y con países vecinos.
– En relación con España, ¿qué campos de colaboración haría falta reforzar entre los dos países?
Las relaciones bilaterales entre Croacia y España son buenas y amistosas, sin cuestiones pendientes. Ésta es la base para conseguir una colaboración aún más sólida y un diálogo a todos los niveles. En este sentido, creo que los dos países tendrían que intensificar los encuentros entre sus máximos representantes y reforzar la colaboración parlamentaria. Con respecto al progreso de Croacia en la realización de sus prioridades en política exterior, es decir, en su entrada en la UE y en la OTAN, la experiencia de España en los mismos procesos sería para nosotros muy beneficiosa.
Croacia y España, en calidad de países mediterráneos, son conscientes de la necesidad de intensificar la colaboración económica y de trabajar adicionalmente para seguir por buen camino.
Para cerrar el cuadro legal, que será la base para el desarrollo de la colaboración económica, Croacia y España tendrán en Madrid, el próximo mes de noviembre, el primer ciclo de negociaciones vinculadas al Tratado para evitar la doble imposición. Junto a los acuerdos ya firmados sobre el tráfico aéreo, la colaboración turística, el incentivo y la protección de las inversiones, y el acuerdo de colaboración de la Cámara de Comercio de la República de Croacia y la Asociación de Cámaras de Comercio de España, Croacia y España van construyendo, paso a paso, sólidas bases para aumentar la colaboración económica.
Ambos países consideran que las relaciones internacionales son de vital importancia, así como aplicar el principio de asociación a todos los niveles, sobre todo en la esfera económica. Siendo unos de los países más desarrollados de la región, Croacia es un socio con el que España puede contar, que puede hacer de puente entre España y los demás países de la región.
El turismo, el campo energético, la ingeniería naval y la industria automovilística son los terrenos en los que Croacia y España pueden mejorar su colaboración económica. Los inversores españoles, hasta ahora, han mostrado más interés en el sector turístico, que previsiblemente sea el sector más atractivo para futuras inversiones, mientras que el mayor inversor croata, la industria farmacéutica Pliva, ha comprado una industria española de producción y transporte de fármacos.
El número de turistas españoles en Croacia crece todos los años. En los primeros seis meses de este año, el número de turistas se ha incrementado un 40% y el número de sus pernoctaciones un 64%. Junto a las inversiones en el sector turístico y al aumento del número de turistas, Croacia contempla la posibilidad de colaborar con España en la atracción de turistas de terceros mercados como el de EE.UU. o China. ::
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