Entrevista con José Rodríguez-Spiteri, Embajador de España en Portugal «España vende más a Portugal que a toda Iberoamérica junta»

La Embajada Española en Portugal, es sin duda una de las embajadas españolas más importantes. En ella desempeñan su trabajo más de cien personas, desarrollándose numerosas gestiones que sitúan a España como un socio de excepción para el país luso. En la entrevista con el Embajador, se analizan las principales pinceladas políticas que marcan las relaciones entre ambos países.


– ¿Cómo puede afectar la reciente formación del nuevo Gobierno portugués en las relaciones diplomáticas entre España y Portugal?

Las relaciones diplomáticas entre los dos países están ya enormemente consolidadas, por ello las alteraciones en la composición del Gobierno o en la tendencia política de los Gobiernos no introduce cambios sustanciales en dichas relaciones. No hay márgenes en los que quepan modificaciones, aunque, por supuesto, caben matices en cuanto a la mejora de los intercambios o puntos de vista. A este respecto, puede ayudar que el nuevo Gobierno portugués tenga una afinidad política con el español.





– ¿Qué valoración se podría hacer respecto de las relaciones entre ambos países en el semestre en el que España ocupa la Presidencia de la UE?


La Presidencia de la Unión hay que enmarcarla desde la perspectiva de la intensidad de las relaciones bilaterales y de la coincidencia de intereses en las cuestiones que afectan a la Unión Europea. Siempre ha habido una buena relación con Portugal y ahora es excelente. Esto hace que se esté trabajando muy bien en lo que se refiere a la política comunitaria.

– ¿De qué manera está relacionada nuestra Embajada en Portugal?

La Embajada es muy grande, es una reproducción a pequeña escala de las distintas unidades de la Administración Española en todos sus departamentos.

Hay una intensidad muy grande de trabajo en asuntos económicos y comerciales, dando gran apoyo a la presencia española en el país, a los intereses de nuestras empresas en Portugal.

Sólo mirando las cifras del comercio bilateral del año pasado, que superan los doce mil novecientos millones de euros (dos billones ciento cuarenta y siete mil millones de pesetas), se ratifica la magnitud de la presencia española en la comunidad portuguesa, desde la presencia de la banca, hasta cientos de pequeñas y medianas empresas.

Es un fenómeno difícil de medir debido a la existencia del mercado único y de la moneda común.

Se está fortaleciendo un mercado peninsular, aunque a las empresas portuguesas les gustaría tener una mayor presencia en el mercado español, pero supone un mercado más complejo y más grande.

– ¿Cómo se apoya a las empresas españolas en Portugal?

Tenemos una Oficina Comercial muy activa y una Cámara de Comercio que sin duda constituyen un apoyo importante. Desde la Embajada, se gestionan en concreto, los grandes problemas de asunto económico en la línea de nuestras empresas y que tienen naturalmente, conotaciones políticas. No se entra en el día a día de toda esta inmensa realidad económica y comercial que existe entre los dos países, que implica que se venda más a Portugal que a toda Iberoamérica junta. Esto da la medida de lo importante que es para nosotros la comunidad portuguesa.

– ¿Cómo considera desde un marco global, la influencia de la ampliación de los países del Centro y el Este de Europa?

Es una realidad que el eje de la UE se va a desplazar más hacia el centro de Europa, pero una de las principales preocupaciones que se tiene en Portugal, no es tanto que el teórico eje central se desplace hacia el Este, sino el resultado de los efectos directos de la entrada a la Unión de otros países con economías extremadamente competitivas. Es una preocupación perfectamente legítima porque el país tiene una dimensión pequeña y unos requerimientos y necesidades que deben negociarse y mejorarse.

– ¿Cómo podríamos definir a Portugal dentro del marco europeo y económico?

Portugal es un país con una población preparada y con un magnífico futuro. Desde España lo conocemos de manera asimétrica, porque cuando se recurre a la idea de que no conocemos el país, el peso del intercambio económico y empresarial contradice esta opinión.

Desde el punto de vista sociológico, estructural y político, se piensa en un país imperfecto desde la opinión pública española. Son asimetrías que no se corrigen por la mera voluntad política, sino que se requiere tiempo. Confío en el país; no hay más que atender a la notable evolución que ha experimentado en los últimos años.

– ¿Qué recomendación haría al empresariado español interesado en invertir en Portugal?

En primer lugar que estudie el país, sopesando las grandes diferencias que tiene con España, y que trate de contar con el apoyo de un socio portugués, desarrollando un trabajo paciente y decidido. ::