Desde la Embajada de España en Bélgica, Francisco Fernández Fábregas apunta el error que se comete al asociar la ciudad de Bruselas con la totalidad del territorio belga. Según el Embajador «Bélgica no es Bruselas, ni mucho menos las instituciones europeas representadas en la ciudad. Para conocer el país y su perfil no basta con visitar su capital».
Tras presentar la clara diferencia entre la capital europea y Bélgica, el Embajador nos transmite la importancia de la presencia española en el país y comenta al mismo tiempo, los principales asuntos que definen la actualidad europea.
-¿Cuál es la imagen de España en Bélgica?
Sigue habiendo clichés que todavía relacionan a España con los toros y la selección nacional de fútbol. Sin embargo, se reconoce la rápida y significativa evolución que España ha sufrido de un tiempo a esta parte.
No hay duda del importante papel que el país tiene en Europa, sobre todo con la destacada labor de la Presidencia española en la Unión Europea en estos seis meses.
Hay una población española en Bélgica en torno a las 150.000 personas que están dando una imagen nueva del país y que permite que Bélgica vea en España un mercado importante. Al mismo tiempo, habría que hacer un esfuerzo de mayor aproximación entre los dos países.
«En bruselas se produce la mayor concentración de funcionarios españoles en el exterior»
Ya la historia refleja la aceptación que España tiene en Bélgica. En 1977, Su Majestad, el Rey D. Juan Carlos fue recibido por el estado belga cuando España estaba atravesando un difícil momento de transición. No sólo eso, sino que Bélgica fue el único Parlamento Europeo que el 31 de mayo de 2001 condenó a ETA antes de que ningún otro país lo hiciera.
– ¿Qué importancia tiene la representación española en el país?
La Embajada de España en Bélgica se ha concentrado y caracterizado por el buen funcionamiento en los asuntos bilaterales. Desde el año 85, la representación en el país es permanente.
Todas las oficinas españolas desempeñan una importante función. En Bruselas se produce la mayor concentración de funcionarios españoles y su presencia se debe o bien a la representación en el seno del Estado, o en el seno de las Instituciones Comunitarias, o bien a la representación de las Comunidades Autónomas, incluyendo Ayuntamientos y Diputaciones.
-¿Cómo valoraría estos meses de Presidencia española en la UE?
Ha sido una gran presidencia europea que no se ha basado en temas españoles.
Se están cumpliendo objetivos, de modo que se han cerrado en torno a 70 capítulos de negociación de los países candidatos. Cuando España acabe su Presidencia, se habrá cerrado un capítulo más del libro europeo, haciendo un buen trabajo que se ha centrado en la vocación de más Europa, más que en la vocación de España en Europa.
«La presidencia española ha sido una gran presidencia europea»
-¿Qué efectos cree que va a tener la inmediata ampliación europea?
Sin duda, tendrá un efecto positivo, pero hay que ampliar el punto de mira, ¿por qué Europa termina en Eslovenia?, ¿Europa 25 o Europa 27?. La construcción de Europa va creciendo y hay que reconstruir y renovar infraestructuras. La necesidad de la ampliación no tiene por qué poner un punto y final a Europa.
– ¿Cómo se lleva a cabo la promoción de la cultura española en el país?
El Instituto Cervantes está realizando un trabajo excelente en cuanto a la promoción del país. Esto se completa con las visitas de los principales mandatarios españoles, conciertos y actuaciones musicales, y una gran variedad de eventos culturales complementarios.
Es sobresaliente la promoción de productos españoles en Bélgica tales como el vino.
La actividad cultural es en definitiva, una de las más gratificantes, sobre todo en un país como Bélgica que se caracteriza por una gran pluralidad cultural. Es determinante la colaboración entre proyectos de las ciudades culturales europeas. ::