– ¿Existen diferencias importantes entre el empresariado español y el portugués?
La diferencia más importante es el tamaño de cada mercado. Es preciso multiplicar o dividir por cinco para ponernos en situación de comparar equilibradamente, por lo que la magnitud de cada mercado es factor de diferenciación para las empresas y determina su percepción y prioridad de la internacionalización.
Otra diferencia importante es el tipo y grado de organización y estructuras empresariales en cada país, que se hallan mucho más desarrolladas en España, donde las empresas cuentan con más ayudas, apoyos e impulso de las autoridades. La presencia en España de empresas portuguesas, salvo contadas excepciones, se realiza a través de inversiones comerciales o productivas, sólo en ocasiones media la compra de empresas locales; esto no ocurre en el caso de los inversores españoles en Portugal, que han venido adquiriendo empresas portuguesas para facilitar la entrada en el mercado y acelerar la expansión, con muy buenos resultados, en general.
– ¿Existe el mercado ibérico o es sólo un termino lingüístico?
Claro que existe y cada día toma mayor relevancia. Para las empresas lusas constituye una ampliación de su mercado que además tiene un crecimiento superior al local. Muchas empresas españolas o multinacionales toman los mercados español y portugués como únicos en sus decisiones comerciales o estratégicas.
La situación periférica de España y Portugal, en el contexto de la Unión Europea, que se verá agravada con la entrada de los países del este, hace necesario reforzar el mercado ibérico, su crecimiento, las infraestructuras, el desarrollo, etc., como defensa del distanciamiento de los países centrales.
Las empresas portuguesas en España ya superan las 500, salvo un reducido grupo, su tamaño es mediano y los sectores en los que se desenvuelven muy diversos.
Cada vez son más las empresas españolas presentes en Portugal, que han sabido adaptarse y modificar sus estructuras, aprovechando, así mismo, el conocimiento y la experiencia local. Las empresas son aceptadas y los productos bien valorados, hallándose presentes en todos los ámbitos de actividad.
Las Cámaras de Comercio binacionales son elementos importantes en el crecimiento del comercio y de las inversiones entre ambos países.
– ¿Se está aprovechando el conocimiento y presencia de Portugal en África por las empresas españolas?
Yo diría que poco, pues la presencia española no es muy amplia. Los portugueses tienen un conocimiento cercano, relaciones comerciales dilatadas e importantes, historia e idiosincrasia común, costumbres, cultura, etc., con países como Angola y Mozambique que pueden ser utilizados por las empresas españolas de modo positivo. La creación de joint ventures entre empresarios españoles y lusos expresamente dedicada a comercializar, realizar inversiones, etc. en esos mercados cuenta con la ventaja de asegurar el éxito. Bancos como el Espirito Santo y otras empresas ya se hallan instaladas en estos mercados.
– ¿Cómo definiría al Grupo Banco Espirito Santo?
Se trata de uno de los grandes grupos financieros de Portugal, con mayor raigambre, antigüedad y vocación internacional. Cuenta con unas 800 oficinas en Portugal, sucursales en las principales plazas financieras y filiales en Angola, España, etc. Al Grupo pertenecen el Banco Espirito Santo, el Banco Internacional de Crédito, la aseguradora Tranquilidade y el Banco Espirito Santo de Investimento; es el primero en banca de inversión, definiendo esta actividad uno de los atributos principales del Grupo. Además tiene una profunda penetración en el mercado portugués de empresas, por lo que el Banco es referencia para ellas.
Entre sus accionistas principales se halla la familia Espirito Santo y el Credit Agricole de Francia.
– Y en España ¿qué hace el Banco?
Se trata de una presencia estratégica, a través de una red de mas de 30 oficinas que permite desarrollar con éxito algunas áreas concretas de actividad. La primera de ellas es la Banca Privada o Personal, de la que el banco cuenta con una gran experiencia, disponiendo de productos adecuados al perfil de los clientes y sobre todo genera un elevado nivel de confianza con los clientes. El crecimiento lo hemos realizado a través de la compra de gestoras y seguiremos esa línea.
La segunda área importante de actividad es la de Banca Comercial, que también es otro de los atributos del Grupo; atendemos tanto a las empresas portuguesas instaladas o con comercio con España como a las empresas españolas que venden o invierten en Portugal.
Y por ultimo, otra línea de negocio es todo lo relativo a Banca de Inversión, refiriéndome a los proyectos del mercado ibérico, esto es entre España y Portugal como infraestructuras, proyectos comunes, etc.
Desde Banco Espirito Santo ofrecemos un tratamiento global de las actividades como mercado ibérico y somos un referente comercial de empresas en Portugal.