– ¿Qué aspectos está mejorando la Zona Franca Canaria para atraer a más empresas?
En Canarias tenemos la dificultad de tener una doble aduana. Hay muchos operadores interesados en la Zona Franca de Gran Canaria, y se han echado atrás por la dificultad que conlleva los trámites administrativos necesarios para operar en las islas. Ahora mismo hay muy buena sintonía con el Departamento de Aduanas y el Gobierno canario, porque ya las instituciones públicas son conscientes de ese problema y están apostando por crear una ventanilla única. De esta forma, el operador o el importador canario únicamente tendrá que presentar la documentación en un solo sitio. También estamos trabajando, junto con la Fundación de la Universidad de las Palmas, para diseñar un nuevo programa de contabilidad de existencias, que permita traspasar la información que tenemos a los propios operadores.
– ¿Qué otros proyectos tienen sobre el papel?
El resto son proyectos de desarrollo de la Zona Franca. Ahora mismo tenemos un plan de ampliación de 300.000 metros cuadrados. También espero que pueda construirse un muelle que operase como puerto franco. Sería muy interesante porque se facilitaría mucho toda la operativa. En estos momentos somos una zona franca «con vistas al mar», porque la mercancía no se puede introducir directamente a nuestro recinto. Se tiene que desembarcar en las terminales del puerto, y trasladarlarse posteriormente a la zona franca. Si logramos tener un puerto en el que la mercancía entre directamente, se facilitaría mucho a las empresas.
– ¿Cuáles son sus ventajas más destacadas para los operadores internacionales?
Sin duda alguna, las buenas conexiones que tenemos con los puertos africanos, para aquellos operadores que conecten con este continente. Las conexiones de América y Africa son las mejores de Europa respecto a tiempo. Estamos bien situados en ese tráfico. Otra ventaja que queremos potenciar se basa en que, a raíz del tráfico norte-sur de Europa, del Puerto de las Palmas salen todos los años unos 200.000 contenedores vacíos, que en su retorno al continente europeo podrían ser aprovechados con la mercancía que viene de América.
– ¿Cuál es el perfil empresarial idóneo que busca la Zona Franca de Gran Canaria?
Somos una plataforma del Atlántico medio. Estamos vendiendo estas ventajas e intentando sacar partido de ellas, junto con otras instituciones canarias. Ahora mismo tanto el Puerto, como la Zona Franca y el Consorcio ZEC nos estamos moviendo mucho para atraer inversión de empresas tanto europeas como americanas que tengan intereses en África occidental. En esta región existe un potencial muy importante, que tarde o temprano se desarrollará. Nosotros queremos ser los primeros en participar en ese crecimiento. Lo que ofrecemos es buena conectividad con los puertos africanos. Hay muchos exportadores mejicanos, brasileños y de otros países latinoamericanos que ya están exportando al continente africano. Nosotros podemos funcionar como un almacén regulador de esa mercancía que viene de América, y tiene que distribuirse no sólo en África, sino también en Europa. La idea es ofrecer la infraestructura del Puerto de las Palmas para que venga en buques de mayor volumen. Estamos también tratando de buscar ayudas europeas para intentar hacer realidad esas líneas con los puertos africanos, y también con el entorno de Cabo Verde, Madeira y los puertos del África occidental.