Las Cámaras de Comercio españolas organizaron el pasado 27 de mayo un encuentro empresarial hispano-ruso, al que asistieron más de un centenar de empresas de ambos países. En él quedó patente que la presencia española en Rusia es aún muy escasa, tanto desde el punto de vista del comercio como de la inversión. Entre los principales obstáculos expuestos por las empresas españolas para aumentar la presencia en ese país se encuentran la falta de un sistema financiero adecuado, la necesidad de una mayor transparencia y una mayor apertura externa.
El encuentro sirvió también para fijar los principales sectores de la economía rusa donde el empresariado español tiene mayores oportunidades de negocio. A saber, construcción, turismo, telecomunicaciones e infraestructuras. El auge que está viviendo Rusia en el sector de la construcción está siendo aprovechado ya por empresas turcas e italianas, según señaló Victor Volkov, presidente del Comité Empresarial de la Duma de Moscú, por lo que las constructoras españolas, habida cuenta de su experiencia, no deberían tardar en desembarcar en Rusia para hacer negocio. En cuanto al turismo, el Mar Negro es una zona con gran potencial. El Gobierno ruso está fomentando la introducción de pymes en el terreno de las nuevas tecnologías. Además, se quiere modernizar el sistema de carreteras para adecuarlo al transporte de mercancías, lo que abre un abanico de posibilidades para las empresas españolas.
El Plan de Cooperación Empresarial de las Cámaras españolas ha incluido a Rusia como uno de los doce países prioritarios en los que concentrarán sus actividades internacionales. El tamaño del mercado y el crecimiento económico convierten a este país en un foco de oportunidades.