El Índice elaborado por Crédito y Caución muestra un crecimiento de los niveles de impago por cuarto trimestre consecutivo.

De acuerdo con el Índice Crédito y Caución de Incumplimiento, los niveles medios de impago soportados por las empresas españolas se incrementaron un 39% en el segundo trimestre de 2012 con respecto al mismo periodo del año anterior.
La caída de la actividad económica y las dificultades para acceder a los mercados de crédito, por parte tanto de las empresas como de los hogares españoles, han dado lugar a un deterioro generalizado del comportamiento en pagos.
Se señala que tras las mejoras vistas en 2010 y en el primer semestre de 2011, los impagos volvieron a subir en el segundo semestre de 2011 y llegaron al 55% interanual en el primer trimestre de 2012.
El dato del segundo trimestre confirma el crecimiento de la morosidad empresarial, aunque ligeramente por debajo de los valores alcanzados en el primer trimestre
Asimismo, se prevé que esta situación se prolongará probablemente a lo largo de lo que resta de 2012. La actividad económica de las empresas tendrá que desenvolverse en un entorno económico marcado por la debilidad del crecimiento. Las previsiones auguran una contracción del 1,6% del PIB tanto en 2012 como en 2013. La demanda interna seguirá deprimida a causa de las altas tasas de desempleo, la presión salarial, la fragilidad del sector bancario y las medidas de austeridad.
Si bien las exportaciones registraron un crecimiento económico en 2011, cabe esperar una caída de la tasa de crecimiento interanual en este sector de hasta el 2% en 2012 y el 2,5% en 2013 ante el debilitamiento de la demanda global. El sector exportador español está relativamente sano y es competitivo, pero cuenta con una diversificación geográfica más bien limitada y gira principalmente en torno a la zona euro.
Los altos niveles de impago persistirán en los próximos meses y afectarán a todos los sectores comerciales. Crédito y Caución prevé que su impacto sea ligeramente superior en aquellos sectores que, como la venta minorista y el comercio, tienen una fuerte dependencia del consumo interno. La construcción y los sectores asociados seguirán representando el grueso de las insolvencias, una empresa de cada cuatro, seguidos del sector servicios.
De acuerdo con el Índice, los aseguradores de crédito deben alertar permanentemente de las evoluciones en el mercado español y en sus sectores comerciales. En particular, el valor que se ofrece a los clientes es la capacidad para llegar al nivel más profundo del comportamiento de los sectores y de los compradores.
Finalmente, se señala que la desaceleración no afecta a todas las empresas por igual, ya que cada una tiene un nivel distinto de músculo financiero, y se debe tener la capacidad de evaluar con precisión el riesgo de impago de los compradores con los que los clientes desean hacer negocio.