Empresas españolas participaron en el Salón Internacional de Agricultura de Marruecos (SIAM)

El SIAM se ha convertido en la cita de referencia para el sector agrícola en el país magrebí

 


 

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Una treintena de empresas españolas participaron la semana pasada en la cuarta edición del Salón Internacional de Agricultura de Marruecos (SIAM), hasta donde se han acercado para buscar oportunidades de negocio y salidas a la crisis.

El SIAM se ha convertido en una cita de referencia en el país magrebí, donde el sector agrícola es un pilar fundamental de la economía nacional, que ocupa a cerca del 40% de la población activa y aporta el 15% del Producto Interior Bruto (PIB).

De acuerdo con un comunicado, la presencia española en este evento ha aumentado debido a que las firmas nacionales pueden ofrecer soluciones a los problemas que impiden el pleno desarrollo del potencial marroquí, como la excesiva dependencia de las condiciones climáticas (por la ausencia de infraestructuras) y la escasez de maquinaria.

“Con la situación actual, las entidades financieras han cortado las líneas de crédito y los agricultores españoles invierten menos dinero en su negocio. En cambio, Marruecos es un mercado en expansión”, explicó Juan Jesús Villegas, socio de la compañía Criado y López, de producción de plásticos y mallas para cultivos.

“Además, Marruecos es la despensa de Europa del futuro porque se gasta menos en la producción y se trata de mantener unos precios equilibrados, previo acuerdo con compradores a los que se les exporta el producto, de manera que no oscilan continuamente por la oferta y la demanda”, agregó.

En ese mismo punto y en la importancia de revolucionar los sistemas de cultivo para lograr cosechas estables y grandes precios hizo hincapié además el director comercial de la empresa Todolivo, Sebastián Ruano.

Su empresa funciona en Marruecos desde 2005 y su labor consiste en exportar su sistema de cultivo de ‘olivar en seto’ y ofrecer asesoramiento a las compañías marroquíes en la plantación de olivos, el mantenimiento y la posterior recolecta de la aceituna para su exportación.

La mayoría de las organizaciones que tratan de implantarse en el país africano lo hacen con el objetivo de exportar los productos a precios razonables.

“Casi todos se trasladan por el abaratamiento de costes y porque, al distribuir sus productos al extranjero, se benefician de los acuerdos arancelarios de Marruecos con la Unión Europea (UE) y del Acuerdo de Libre Comercio con Estados Unidos, en vigor desde 2006”, indicó Marc Marchador, de la Oficina Comercial de la Embajada Española.

Los atractivos de Marruecos para los agricultores españoles son, asimismo, la cercanía geográfica, la similitud del clima y el terreno y la forma de explotación, a través de concesiones de suelo a muy bajo precio por períodos largos, de entre 20 y 30 años.

De tal manera lo explicó Asier San Millán, miembro de la Agrupación Española de Fabricantes Exportadores de Maquinaria Agrícola y sus Componentes, Sistemas de Riego y Equipamiento Ganadero y de Post-Cosecha (AGRAGEX).