Técnico comercial y economista del Estado desde 1977, Emilio Carmona tiene una amplia y brillante trayectoria profesional, vinculada siempre al comercio internacional. Hombre de sólidos conocimientos, ideas muy claras y trato afable, ha sido consejero económico y comercial en Irak, Kuwait, Siria y Líbano; jefe de la Oficina Comercial de España en Dusseldorf (Alemania) y director general de Promoción del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX) entre 1994 y 2001. Ese año abandona voluntariamente la Administración para integrarse en el equipo de José Manuel Fernández Norniella en el Consejo Superior de Cámaras de Comercio, primero como director del Servicio de Estudios de las Cámaras y desde el año pasado como director del Área Internacional.
– Las Cámaras han modificado este año sus estrategias de apoyo a la internacionalización de las empresas. ¿Cuáles son los criterios de este cambio y qué objetivos se persiguen?
Los cambios en la estructura de la base exportadora española, las continuas transformaciones en el contexto económico internacional y las variaciones en la propia estrategia de las empresas, que ya no sólo buscan vender, sino invertir en mercados exteriores, son las principales razones que han movido a las Cámaras a analizar su actual estrategia de apoyo a la internacionalización. El Plan de Cooperación Empresarial, elaborado a partir de esas reflexiones, afecta directamente a la actuación de los Comités Bilaterales. Su objetivo es dar una respuesta coordinada y continuada a las necesidades empresariales a la hora de implantarse en otros mercados a través de fórmulas diferentes a las estrictamente comerciales; pero también apoya a las empresas que requieren un esfuerzo continuado en un mercado específico.
– Una de las novedades de esta nueva estrategia es la identificación de 12 países prioritarios. ¿Qué razones justifican esta selección?
El criterio de selección de estos 12 países obedece a la necesidad de lograr la mayor rentabilidad para nuestras empresas a medio y largo plazo. Argentina, Brasil, Chile, México, Estados Unidos, Polonia, Rusia, Irak, Irán, Turquía, China y Japón son mercados estratégicos que demandan y ofrecen oportunidades en sectores en los que las empresas españolas poseen una clara ventaja competitiva. Las actividades en cada uno de los países están debidamente planificadas y vertebradas en los Planes-País. En ellos se analizan las características de cada uno de los mercados, los sectores con más posibilidades e, incluso, las regiones geográficas que están menos exploradas por la inversión extranjera. Por tanto, garantiza mayores posibilidades y ofrecen más oportunidades a la empresa española. El programa ha permitido que las Cámaras se integren y se coordinen voluntariamente, acabando con la dispersión de acciones que había en este ámbito.
– Pero, esta relación de países coincide, en líneas generales, con las prioridades definidas por el Gobierno. ¿No se están concentrando demasiados esfuerzos en pocos países en detrimento de una necesaria diversificación de nuestros mercados exteriores?
Esta coincidencia obedece, lógicamente, al hecho de que los países elegidos tienen una importancia relevante. Concentran intereses españoles y concitan el interés de las empresas españolas por estos mercados. Pero esta apuesta no significa en absoluto que se abandonen, por parte de las Cámaras, otros mercados que, por razones coyunturales o por desarrollo de su potencial, estimemos deben ser abordados de forma creciente y contundente. Además, las Cámaras son autónomas y consecuentemente, ya están realizando, en el ámbito de las acciones de interés específico del Plan Cameral, una apuesta decidida por la diversificación de mercados.
– El fomento de la inversión exterior es uno de los ejes básicos de la nueva estrategia cameral. ¿Qué medidas y apoyos concretos se incorporan para desarrollar este objetivo?
Las Cámaras van a realizar una mayor apuesta por la promoción de la cooperación empresarial y, dentro de ésta, por las inversiones. Inicialmente, los instrumentos que estamos barajando son jornadas informativas sobre oportunidades de inversión en mercados exteriores, encuentros empresariales en estos países, misiones de inversores en los dos sentidos y no descartamos acciones concretas de apoyo y asesoramiento a empresas que veamos tienen oportunidades reales de negocio. En este ámbito, como en otros, deseamos contar con el apoyo de otras Instituciones como el ICEX, COFIDES o CESCE, con los que ya estamos en conversaciones.
– La incorporación de las pymes a los mercados exteriores es una de las asignaturas pendientes de las políticas de internacionalización en España, ¿qué estímulos van a incorporar las Cámaras para apoyar la salida al exterior de las pequeñas y medianas empresas?
La incorporación de las pymes a los mercados exteriores ha dejado de ser la asignatura pendiente para convertirse en uno de los grandes objetivos, cuando hablamos de aumentar la base exportadora. No es una asignatura pendiente, porque el programa PIPE que hemos desarrollado con el ICEX, Comunidades Autónomas y con el apoyo del FEDER comunitario ha tenido un notable éxito entre las empresas que querían iniciarse en el camino de la exportación. Por tanto, la idea es seguir apoyando el PIPE 2000 y, por supuesto, incorporar nuevos servicios, así como posibles nuevos instrumentos de iniciación que sean alternativos al PIPE 2000.
– En relación con el PIPE, la segunda edición del Plan ¿está respondiendo a las expectativas?.
El desarrollo del programa es muy satisfactorio. Recientemente, hemos realizado, en colaboración con el ICEX una encuesta que recaba la opinión de las pymes que han sido PIPES o que lo son en la actualidad y como indicadores de resultados se puede destacar que las pymes participantes han aumentado la cifra de exportación un 71% e incrementado en un 24,8% su facturación. El empleo también se ha visto favorecido, ya que las empresas han ampliado sus
plantillas en un 13,7% y el 51% ha creado su departamento de exportación, tras su participación en el PIPE.