La Organización Mundial del Turismo asegura que el sector ha comenzado a superar la crisis. En el primer periodo de 2004, se ha registrado una ligera mejoría. Sin embargo, desde la OMT se admite que los resultados son buenos sólo en comparación a las pésimas cifras de 2003.
Los datos turísticos disponibles sobre el primer semestre de 2004 confirman la tendencia al alza ya detectada desde finales de 2003, según el último barómetro sobre la situación de este sector en el mundo, elaborado por la Organización Mundial del Turismo (OMT). «Los positivos resultados económicos y las buenas perspectivas en la mayoría de los mercados emisores generan las condiciones necesarias para que la demanda regrese a la senda del crecimiento», señala el informe, a lo que añade que «los viajes de larga distancia comienzan a crecer, particularmente desde Europa, si bien el turismo interno todavía genera, comparativamente mejores resultados».
Para la OMT, los buenos resultados obtenidos durante 2003 y los primeros meses de 2004 son resultado de «la mayor competencia que se ha generado entre destinos, lo que ha estimulado para mejorar la gestión y la promoción del turismo». «Asimismo -prosigue el estudio- las compañías de bajo coste continúan aumentando su capacidad y expandiendo su cobertura regional aumentando los destinos e incentold/ivando la demanda intrarregional».
Otro aspecto que destaca este Organismo Internacional es que, por lo general, la demanda ha crecido en todas las regiones, pero en particular los destinos asiáticos muestran una fuerte recuperación como reacción a los resultados de 2003, muy afectados por el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS).
En cuanto al turismo de ocio, según la OMT, «a pesar de los incentivos de los tour operadores para adelantar el momento de la compra, se mantiene la tendencia a adquirir los paquetes a última hora y por Internet». El barómetro revela asimismo que dada la mejor situación económica, las empresas comienzan a relajar sus ajustados presupuestos de viajes, por lo que el turismo de negocios comienza a dar signos de recuperación.
El informe de la OMT señala que «se recuperó la confianza de los consumidores y de los empresarios turísticos, lo que ha liderado el relanzamiento del turismo en 2004 sobre los pobres resultados obtenidos los años pasados».
Los malos resultados de 2003
En cuanto a los datos de 2003, la OMT señala que el volumen de ingresos aumentaron en unos 40.000 millones de dólares estadounidenses. Según la Organización, estos datos pueden transmitir una idea distorsionada, ya que los resultados están condicionados por el tipo de cambio euro/dólar.
«Una manera de compensar la distorsión causada por los tipos de cambio – se explica desde la OMT – es la de calcular los ingresos en moneda local y descontar el aumento nominal causado por la evolución de los precios, es decir, dando los ingresos en valores constantes». Calculados así, los ingresos por turismo internacional decrecieron un 2% sobre los niveles de 2002, un dato que se explica por la caída del 1,2% de las llegadas mundiales.
Los ingresos se contrajeron más en destinos del nordeste y sudeste asiático y Oceanía. También bajaron en Norteamérica, mientras que subieron en el Caribe, América central y del sur. En cuanto a Europa, «las cifras reflejan su débil situación económica en 2003, de forma que las llegadas apenas se modificaron, pero los ingresos cayeron en casi un 3%», indica el barómetro.
Otra cifra que resalta el informe de la OMT es que en los últimos tres años las llegadas han crecido más que los ingresos, esto se explica porque «en tiempos de economía débil, una reacción típica es que no se reducen los viajes, pero sí se contienen los gastos. Es decir, las estancias duran menos, se visitan destinos con precios más asequibles y se utilizan medios de transporte más baratos».
Principales destinos mundiales
Según el barómetro del turismo mundial, «los 10 primeros destinos captan casi la mitad del turismo internacional, tanto en términos de llegadas como de ingresos. Las cuatro primeras posiciones según el número de llegadas, así como los correspondientes a ingresos turísticos siguen con Francia y los Estados Unidos como líderes incuestionables».
Los destinos más beneficiados fueron Austria, que subió dos puestos, y Alemania, que subió uno y ocupó el noveno lugar. El orden de países, según ingresos recibidos, reflejó el impacto del SRAS y el de las fluctuaciones de los tipos de cambio durante 2003, de forma que los destinos europeos tendieron a subir mientras que los asiáticos perdían posiciones. Alemania y el Reino Unido ganaron cada uno un puesto. Grecia entró en la lista de los diez primeros y China cedió dos posiciones. En cualquier caso, esta es una situación temporal, pues se espera que los destinos asiáticos recuperen el terreno perdido.
IV Foro de Líderes de Turismo
Por otra parte, el secretario general de la OMT, Dawid de Villiers, vaticinó durante la inauguración del IV Foro de Líderes de Turismo que «la confianza en el sector se ha reforzado, y parece más probable que, salvo que ocurra una catástrofe, las llegadas internacionales se dupliquen en los próximos 14 ó 15 años». Además, el responsable de la Organización señaló que «el sector ha pasado de un clima de incertidumbre al optimismo».
De Viliers también insistió durante este acto celebrado en Palma de Mallorca el pasado mes de septiembre en «el potencial del turismo como estrategia de desarrollo y su condición de instrumento para reducir la pobreza, crear puestos de trabajo y difundir su carácter gratificante entre los que viajan y los que se benefician de su actividad».
Por su parte, el secretario general de Turismo, Raimon Martínez Fraile, quien también participó en este acto, comentó que, pese a las malas condiciones que el turismo internacional ha debido afrontar en los últimos años, hay destinos competidores al español que han crecido sustancialmente, lo que, lejos de constituir «una desgracia», supone una oportunidad para mejorar en la comercialización y la promoción de la oferta, en particular la de sol y playa, de la que España sigue siendo «líder destacado».
El representante del Gobierno español insistió asimismo en la necesidad de acometer mejoras tecnológicas en la gestión y destinar recursos a la inversión en formación. Martínez Fraile mostró su preocupación por mejorar las condiciones de trabajo, sin incrementar los costes, de un mercado en el que la falta de motivación genera un flujo constante que supone la pérdida de los mejores profesionales tras dos años de actividad.