El sector inmobiliario de segunda residencia

Pese a la incertidumbre que atraviesa el mercado de inversión inmobiliaria en general, ante los recientes acontecimientos internacionales y la anunciada llegada a un punto de inflexión en la evolución de los precios de la vivienda, podemos asegurar que el sector de segunda residencia se mantiene con fuerte crecimiento de la demanda, tendencia alcista de los precios y obtención de plusvalías y beneficios en todos los sectores afectados.

En la evolución creciente del sector inmobiliario de segunda residencia, además de las razones o causas de carácter económico, ya conocidas, se producen motivaciones de carácter sociológico o sociocultural, no menos importantes.

En efecto, el auge experimentado desde 1998 se debe a contrastadas motivaciones económicas: el descenso en los tipos de interés abarata los costes de financiación, sobre todo hipotecaria, alentando la inversión inmobiliaria; la caída generalizada y continuada de los valores bursátiles desvía las inversiones hacia el sector inmobiliario, que se convierte en un «valor refugio», de alta seguridad y plusvalías consolidadas; el crecimiento de nuestra economía, con el aumento y consolidación del empleo, contribuye también, debe reconocerse, al relanzamiento en el sector de la construcción y, por último, a la entrada en vigor de la moneda única en la UE que abre mercados al exterior, facilitando la inversión extranjera, sobre todo de países donde el valor del suelo es muy superior, todavía, al existente en España.

Pero si tales motivaciones de índole económica se hacen valedoras como justificación del desarrollo inmobiliario en nuestro país, para el mercado de segunda residencia confluyen aún con mayor importancia otras causas de carácter sociológico.

Si al aumento de la esperanza (y calidad) de vida, añadimos la tendencia imparable hacia una jubilación anticipada en la vida laboral, lo que es un hecho no sólo en la Administración Pública sino también en las grandes empresas, nos encontramos con un espacio de tiempo cada vez mayor de dedicación al ocio.

Esta tendencia deriva en una mayor disponibilidad de tiempo de dedicación al ocio, con el consiguiente auge del mercado inmobiliario de segunda residencia, alentado por la fuerte demanda interior. Y todo este desarrollo se refleja en el notable crecimiento de poblaciones de atractivo turístico durante todo el año, no solamente durante el periodo estival, de tal modo que los apartamentos y viviendas de segunda residencia cumplen con mayor fidelidad el uso y finalidad de su terminología literal, es decir, se trata de «segundas residencias», donde sus propietarios residen largas temporadas, mucho más allá del período estrictamente vacacional.

Por esta razón, los puntos de mayor aptitud como segunda residencia siguen siendo los de mayor cercanía a las grandes ciudades, a nuestra vivienda habitual, en suma. Si a ello le añadimos la innegable mejora de nuestras comunicaciones viarias, no resulta extraño comprobar que un porcentaje creciente de nuestra sociedad posea una segunda residencia en la playa o en la montaña, o en ambos, donde la estancia resulta ser cada ver mayor a lo largo del año. Y, dentro de esos puntos turísticos, siguen teniendo mayor aceptación, por las razones apuntadas, los mejor dotados en infraestructuras de servicios, aunque sea a costa de renunciar, en parte, a cierto atractivo natural y paisajístico.

En MICASA Agencia Inmobiliaria, especializada en la comercialización de inmuebles de segunda residencia (playa y montaña), estamos convencidos de contribuir, de algún modo, al acercamiento de la oferta a los demandantes del interior peninsular, y en concreto al cliente zaragozano, atendiendo a la satisfacción de sus aspiraciones. Con ello, además, evitamos una triste realidad del panorama turístico nacional, y es el continuar «vendiendo» nuestros más atractivos parajes y lugares, sobre todo de nuestra Costa Mediterránea, a ciudadanos de la Europa rica, y de este modo no tener la sensación, como ocurre ya en muchos lugares de nuestra costa, de ser extranjeros en nuestro propio país. ::