Los organizadores están satisfechos con los resultados en términos de calidad
La 78 edición del Salón de Automóvil de Ginebra, la mayor cita de este tipo en Europa, cerró sus puertas el pasado 15 de marzo, después de once días de apertura al público en los que 715.000 visitantes pasaron por sus instalaciones.
A pesar de la cifra y de haberse superado las expectativas de lograr los 700.000 visitantes, el resultado supone una ligera bajada de asistencia respecto al año anterior, cuando un total de 730.000 personas se acercaron al Salón que se celebra cada año en el recinto ferial de Palexpo.
“Pero nosotros queremos ser, ante todo, el Salón de la calidad y no de la cantidad”, dijo Silvia Blatter, portavoz del acontecimiento.
Los organizadores están satisfechos, pues la cita ha supuesto una gran atención mediática, con la presencia de más de 10.000 representantes de medios del mundo entero, lo que confirma la importancia del Salón y el hecho de que forma parte de las cinco grandes muestras de este tipo a nivel internacional. En la exposición han participado un total de 260 expositores, que han presentado unas 1.000 marcas de vehículos, neumáticos y accesorios procedentes de una treintena de países.
Entre las novedades, se ha desvelado en primicia mundial un vehículo eléctrico, que ha sido una de las estrellas de la muestra.
Entre las rarezas que acompañan siempre a este evento, el modelo anfibio SQuba de la casa Rinspeed. Aunque se ha querido dar a esta edición del Salón un signo ecologista, y la mayoría de los expositores han mostrado sus últimos avances en reducción de consumo y de emisiones de dióxido de carbono, el grupo Greenpeace ha protestado a lo largo de la muestra y desmentido el carácter “verde” de la misma.
Los organizadores han adelantado que la próxima edición del prestigiado Salón se celebrará del 5 al 15 de marzo de 2009.