Las potenciales medidas sanitarias ante el brote de influenza porcina podrían postergar y complicar su continuidad.
La Secretaria de Seguridad Interna (DHS) de EE. UU., Janet Napolitano, sostuvo que en principio el Gobierno estadounidense no está contemplando el cierre de su frontera con México, como una medida de precaución ante la epidemia de influenza porcina, al considerarla «poco realista», y subrayar los «costos millonarios» que acarrearía en términos de comercio.
Sin embargo, aún se desconoce la magnitud de las potenciales decisiones sanitarias que podrían tomarse en la frontera norte de México, dada la evolución de esta epidemia, una problemática que podría traer como consecuencia la extensión de las disputas respecto al Programa de Transporte Transfronterizo que sostenía México con EE. UU.
Si el gobierno de EE.UU. decide imponer mayores controles sanitarios en pro de contener esta epidemia, se dificultaría el tránsito de bienes a ambos lados de la frontera, además de agudizar la falta de consensos respecto a la conveniencia del Programa.