Felipe de Borbón ha destacado la huída del fatalismo de los directivos españoles ante el actual panorama económico.

S.A.R. el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, presidió en días pasados el acto de clausura del VII Congreso de Directivos CEDE que se llevó a cabo en Bilbao. La globalización fue el eje central de su discurso en el que ensalzó la valentía, la profesionalidad y la capacidad de liderazgo de los directivos y empresarios españoles para afrontar la expansión de las empresas españolas por el mercado único mundial.
El Acto de Clausura contó además con la participación del Lehendakari, Patxi López, el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao; el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna; el secretario general de Innovación, Juan Tomás Hernani y el presidente de CEDE, Isidro Fainé.
El Príncipe de Asturias ofreció a los asistentes un discurso de clausura en el que la globalización entendida como sinónimo de «transformación acelerada» fue el tema central.
S.A.R. Felipe de Borbón aseguró que la globalización supone «la ampliación de la libertad de elección de nuestros emprendedores y la apertura de nuevas puertas a nuestro tejido empresarial» lo que «favorece» la proyección e implantación de las firmas, bienes y servicios españoles en el nuevo entorno internacional.
Para los directivos el mercado global de la economía «aumenta los desafíos que deben afrontar e incentiva la constante evolución de los bienes y servicios que ofrecemos a los mercados», según Su Alteza Real.
En el inicio de su discurso, S.A.R tuvo palabras de elogio para la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE) al organizar en Bilbao, «una ciudad de avance tecnológico y emprendedores», su congreso al que ha definido como «un estimulante foro de ideas y propuestas y una referencia con un gran peso en la proyección e influencia en ámbitos económicos, financieros y sociales de dentro y fuera de España».