El próximo 5 de abril el Museo del Prado abrirá al público «El joven Ribera», una muestra antológica que dará a conocer la actividad del pintor español durante su estancia en Roma y los años siguientes a su establecimiento en Nápoles en 1616. Se trata de una etapa apenas conocida hasta época reciente, y que está dando lugar a un interesantísimo debate entre los historiadores.
La exposición, compuesta por treinta y dos obras, permitirá comparar los cuadros más importantes que se relacionan actualmente con este periodo, y profundizar en el conocimiento de su sucesión cronológica y en la importancia que tuvieron para el desarrollo del caravaggismo romano de la segunda y tercera década del siglo XVII.
Las treinta y dos obras que conforman la exposición proceden de museos y colecciones de España, Italia, Francia, Gran Bretaña, México, Suiza, Hungría y Estados Unidos, e incluye una representación de las dos principales series que hizo Ribera en esos años (el «Apostolado» y «Los cinco sentidos»), así como las composiciones más complejas que realizó en Roma y Nápoles.
Una de esas obras es La resurrección de Lázaro que adquirió el Museo del Prado en 2001 y que se ha convertido en uno de los principales puntos de referencia en torno a los que se ha articulado el debate sobre la actividad temprana del pintor