Esta cifra supone una reducción del déficit en términos reales de 6.000
millones de coronas checas con respecto al déficit previsto para este año, que asciende a
115.000 millones de coronas. En cualquier caso, este presupuesto no incluye los
19.000 millones que el Estado va a dedicar a reflotar la agencia de
consolidación CKA.