El Gobierno británico presionó a los bancos, que han recibido ayudas multimillonarias del Estado para seguir a flote, para que pongan de su parte y ayuden a las empresas y a los particulares.
El Gobierno británico presionó a los bancos, que han recibido ayudas multimillonarias del Estado para seguir a flote, para que pongan de su parte y ayuden a las empresas y a los particulares en estos momentos de dificultad económica.
El primer ministro, Gordon Brown, pidió a los bancos que ayuden a los ciudadanos con dificultades para pagar sus hipotecas y aseguró que los tribunales han recibido instrucciones para que el embargo judicial de las propiedades por impago sea la última opción.
«Les digo a los bancos que es malo para ellos proceder a los embargos porque la gente está atravesando circunstancias difíciles de manera temporal, pero tienen un bien que con el tiempo incrementará su valor», manifestó Brown al canal de radio BBC-2.
Las declaraciones del primer ministro se produjeron el mismo día que se conoció que los embargos de viviendas por impago de hipotecas en el Reino Unido aumentaron en el tercer trimestre del año un 12% con respecto al trimestre anterior, según los datos del Consejo de Prestamistas de Hipotecas (CML).
Frente a este dato negativo, Brown se mostró optimista y dijo que «la gente que está desempleada en estos momentos lo va a estar durante un periodo corto de tiempo porque estamos construyendo una economía que va a ser más fuerte y sólida en el futuro».
El primer ministro se comprometió a proteger a quienes atraviesan un mal momento económico y ven peligrar sus propiedades: «estoy empeñado en garantizar que las leyes se cumplen adecuadamente y los jueces han notificado a los juzgados la necesidad de que todos los procedimientos se sigan de manera correcta».
«Por ejemplo -explicó- una hipoteca puede ser renegociada, una hipoteca puede ampliarse para un periodo de tiempo más largo y se pueden dar algunas ayudas en los casos de personas desempleadas o que tienen un cambio en las circunstancias familiares».
El primer ministro, cuyo nivel de aceptación entre los votantes ha aumentado de manera significativa tras las medidas adoptadas para hacer frente al estallido de la crisis financiera a mediados de octubre, se dirigió también a los bancos para decirles que recuperen cuanto antes las líneas de crédito a las pymes y a las familias.
«Las tasas de interés están en el 3%. Tenemos que conseguir que los bancos presten dinero a los pequeños negocios. El problema ahora no es tanto el nivel del precio del dinero como las condiciones en las que los bancos están prestándolo», manifestó el líder laborista.
Brown recordó a las entidades financieras su responsabilidad en la crisis actual al «haber empezado a dar dinero con más riesgo del debido» y consideró que los bancos «terminaron por ignorar el riesgo hasta que se encontraron con la crisis de las hipotecas subprime».
Preguntado por la posibilidad de que el Reino Unido se una al euro para amortiguar los efectos de la crisis, Brown lo descartó: «siempre he sido muy proeuropeo y he trabado de manera muy estrecha con mis colegas europeos, pero creo que éste no es el momento adecuado para tomar una decisión como la de adoptar al euro».
El ministro de Economía, Alistair Darling, fue un poco más allá que el primer ministro en su discurso sobre la responsabilidad bancaria y aseguró que el Ejecutivo no ha descartado forzar a los bancos a dar más facilidades de préstamos a las empresas.
Fuentes cercanas al Gobierno citadas por varios medios de comunicación coincidieron en que Darling está «furioso» con los bancos por no corresponder al plan de rescate con el que el Estado recapitalizó varias entidades afectadas por la crisis.
Las fuentes subrayaron que el «canciller del Exchequer» está molesto con los bancos por no trasladar a sus productos la bajada de los tipos de interés y no flexibilizar las condiciones crediticias pese a beneficiarse del plan de rescate de 37.000 millones de libras (43.700 millones de euros) aprobado por el Gobierno.