Casi coincidiendo con el Día de Acción de Gracias, fiesta nacional norteamericana por antonomasia, y dos días después de que el Pacto de Estabilidad de la zona euro fuese discretamente enterrado por Francia y Alemania, el euro ha superado el nivel de 1,20 respecto al dólar, nivel al que, tal y como se ve en el gráfico, se había ya aproximado en ocasiones anteriores en mayo, junio y octubre de este mismo año, pero que, hasta ahora, siempre ha servido de resistencia en la escalada alcista del euro. ¿Va a ser de nuevo una resistencia o se va a romper? Si se rompe, ¿cuáles serán las consecuencias?
Tal vez lo más criticable de la incipiente recuperación económica actual, sea el hecho de que, nuevamente, estamos ante un crecimiento muy desequilibrado. En el tercer trimestre del año, hemos visto como la economía de USA ha crecido más de un 8%, en tanto que la zona euro apenas crecía medio punto porcentual. En esas condiciones, el déficit comercial norteamericano está servido, al no haber equilibrio en el comercio entre zonas de crecimiento tan dispar, pero el problema es que la prolongación de ese déficit, que supera el 4% del PIB y que viene arrastrado desde hace años, es ya insostenible y una de las pocas cosas que puede aminorarlo es la caída del dólar. Caída que, sin embargo, agrava los problemas de crecimiento de la economía europea aún más, al favorecer que los europeos compren fuera con su moneda fuerte.
Desde primeros de año, venimos apostando por una tendencia alcista del euro frente al dólar. Ahora, a pocos días del fin del año, seguimos pensando que esa tendencia continuará. Es muy difícil pronosticar si el dólar va a sufrir un nuevo descalabro en diciembre, pero, a la vista del gráfico, todo indica que, en esta ocasión, el nivel 1,20 puede verse superado, y, si esto ocurre de forma desordenada, habrá que seguir con atención las implicaciones sobre las Bolsas y los mercados de bonos, ya que puede haber episodios de inestabilidad. ::