RIESGO PAIS 15-21 junio 2026
De acuerdo con el Informe de Cesce, el repunte en el precio de los metales básicos por la disrupción de la cadena de suministro global y la histórica subida de tipos en Japón y EE.UU. marcan una semana decisiva para los mercados. Paralelamente, un sorpresivo avance diplomático entre Washington y Teherán alivia el tráfico de crudo comercial, mientras que la debilidad del consumo en China y las profundas reformas en Latinoamérica delinean nuevos desafíos para la inversión extranjera y el comercio exterior.
Materias primas y logística: entre la disrupción y los acuerdos de paz
El mercado internacional de commodities experimenta fuertes turbulencias. El índice de precios de los metales y minerales del Banco Mundial aumentó cerca de un 20% en los cinco primeros meses del año, como consecuencia de las distorsiones en el suministro de materiales, contratiempos operativos y el dinamismo de la demanda. El aluminio es uno de los metales más afectados por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, dado que Oriente Medio representa el 7% de la producción mundial. Por su parte, el cobre superó recientemente los 6,6 $/libra, marcando un nuevo máximo histórico, impulsado por la fuerte demanda vinculada tanto al desarrollo de centros de datos como al avance de la descarbonización, sumado a parones en minas clave como Grasberg en Indonesia.
No obstante, el panorama energético de la región de Oriente Medio proyecta señales de estabilización para la logística y la importación de hidrocarburos. El pasado 17 de junio, el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo iraní, Mahmud Pezeshkian, firmaron de forma telemática un memorando de entendimiento (MoU) para poner fin al conflicto. En virtud del acuerdo, Teherán se ha comprometido a desminar el estrecho de Ormuz durante los primeros 30 días. En contrapartida, Washington ha levantado tanto el bloqueo militar a los puertos iraníes como las sanciones impuestas contra su industria de hidrocarburos. Como resultado, varios superpetroleros iraníes han vuelto a cruzar el estrecho con una carga estimada de 6 millones de barriles de petróleo, y se ha perfilado la creación de un programa valorado en 300.000 millones de dólares para la reconstrucción de Irán.
Por otro lado, la balanza comercial de África se resiente en el sector agrícola. En Costa de Marfil y Ghana, países que concentran el 60% de la producción mundial de cacao, los jefes de Estado celebraron una cumbre de emergencia ante el severo desplome que sufrieron los precios en los mercados internacionales.
Giro restrictivo en la política monetaria global y su impacto en la financiación
Las condiciones de financiación internacional se endurecen. En Estados Unidos, el nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, debutó manteniendo las tasas de interés en el rango del 3,50% al 3,75%. Pese a la pausa, la Fed sorprendió con un claro giro restrictivo (hawkish), eliminando por completo su tradicional lenguaje de orientación futura (forward guidance) para priorizar los datos macroeconómicos, impulsada por un repunte de la inflación en mayo hasta el 4,2%.
En Asia, el Banco de Japón elevó las tasas de interés en 25 puntos básicos hasta alcanzar el 1%, su nivel más alto desde 1995. Esta decisión busca contener la inflación subyacente y altera significativamente la estrategia de las empresas extranjeras expuestas al yen y a la deuda nipona.
Reajustes macroeconómicos en el mercado asiático
El consumo interno en China sigue mostrando una gran debilidad, un factor crítico para las exportaciones mundiales. En mayo de 2026, las ventas minoristas cayeron un 0,6% interanual, registrando su primera contracción desde el fin de la pandemia en 2022. Para contrarrestarlo, Pekín baraja la reforma del sistema hukou, que vincularía el acceso a los servicios públicos urbanos al registro residencial para intentar liberar liquidez y estimular el consumo, aunque su eficacia sigue en duda por la grave crisis inmobiliaria que azota al país.
Latinoamérica: Inversión, reformas y volatilidad política
El continente americano muestra un escenario mixto para el negocio internacional. Por un lado, Cuba ha aprobado un plan de 176 medidas impulsado por Miguel Díaz-Canel para ampliar el espacio del sector privado, autorizar la banca privada bajo supervisión y facilitar la inversión extranjera, buscando paliar su profunda crisis energética y productiva.
Sin embargo, la seguridad jurídica y política sigue en tensión en otros focos. En Venezuela, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que el Comando Sur ejecutó un ataque aéreo en el estado de Bolívar, abatiendo al líder del Tren de Aragua en lo que se presentó como una acción coordinada con Caracas. Esta operación es vital para el comercio exterior, ya que apunta al control de una zona clave por su oro y minerales críticos, justo cuando Venezuela abre más espacio a la inversión extranjera en minería.
En paralelo, Bolivia se encuentra bajo un estado de excepción de 90 días decretado por el presidente Rodrigo Paz tras más de 50 días de bloqueos comerciales que han dejado 14 muertos y severos problemas de abastecimiento de combustible y alimentos.
Finalmente, en Colombia, el ultraderechista Abelardo de la Espriella lidera por un margen muy estrecho la segunda vuelta electoral frente a Ivan Cepeda (49,66% frente al 48,70%), anticipando un posible giro radical en las políticas económicas de una de las mayores economías de la región.
Fuente: Cesce




