Los ministros de Finanzas de la UE (Ecofin) examinarán el plan de reactivación económica planteado por la CE, que busca el respaldo de los Veintisiete para destinar un total de 200.000 millones de euros a combatir la crisis económica.
Los ministros de Finanzas de la UE (Ecofin) examinarán el plan de reactivación económica planteado por la Comisión Europea, que busca el respaldo de los Veintisiete para destinar un total de 200.000 millones de euros a combatir la crisis económica.
Los responsables de Finanzas dedicarán su habitual reunión mensual a preparar la discusión que mantendrán los líderes de la Unión en el Consejo Europeo del 11 y 12 de diciembre sobre la situación económica y sobre la respuesta que debe dar Europa a la desaceleración.
El Ejecutivo comunitario ha propuesto a los países dedicar una cantidad equivalente al 1,5% del PIB de la UE a impulsar de manera coordinada la actividad, la inversión y el empleo, con la esperanza de salir pronto de la recesión que ya ha alcanzado a la eurozona y a varias de las grandes economías de la Unión.
La idea es que los países saquen de sus presupuestos 170.000 millones de euros (el 1,2% del PIB de la Unión) y que las arcas comunitarias y el Banco Europeo de Inversiones aporten otros 30.000 millones más.
La mayor parte de esa cantidad no es, sin embargo, dinero nuevo, pues incluye los planes de choque adoptados ya por algunos estados miembros, así como partidas del presupuesto comunitario ya aprobadas.
Bruselas ha dejado claro a los gobiernos que será flexible a la hora de examinar la previsible desviación de los déficit públicos, dadas la excepcional coyuntura, pero ni así ha logrado despejar las reticencias de Alemania, la economía más grande de la UE y a la que correspondería el esfuerzo más cuantioso.
El Gobierno alemán se resiste a poner en riesgo su solidez presupuestaria, lograda tras años de esfuerzo y por presión de Bruselas, con nuevas medidas coyunturales, después del paquete de 32.000 millones de euros que ya ha puesto en marcha.
Como ha explicado el titular de Finanzas alemán, Peer Steinbrück, antes hay que esperar a ver el resultado de las iniciativas ya aprobadas, una revisión que el Gobierno planea efectuar a principios de 2009.
Los ministros también comentarán los resultados de la cumbre del G20 del 15 de noviembre en Washington, en el que los líderes de las principales economías desarrolladas y en desarrollo (a las que se sumaron España, Holanda y República Checa, pese a no formar parte de ese foro) acordaron abrir la reforma del sistema financiero mundial.
Para evitar que vuelva a producirse una crisis como la actual, los líderes mundiales decidieron, entre otras cosas, crear un sistema de alerta ante situaciones como la que condujo a la crisis de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos y establecer mecanismos para detectar inversiones arriesgadas o fraudulentas.
También está prevista una discusión, aunque sin perspectiva alguna de acuerdo, sobre la propuesta para extender el IVA reducido a un catálogo más amplio de bienes y servicios.
Francia -muy interesada en aplicar un IVA más bajo a los restaurantes, algo que ahora no puede hacer- insiste en llevar la iniciativa a la mesa de los ministros, a pesar de que para salir adelante requiere unanimidad y un grupo de países, liderado por Alemania, la rechaza frontalmente.
Fuentes comunitarias indicaron que la presidencia francesa ha trasladado una nueva propuesta de compromiso al resto de delegaciones, pero recalcaron que la división de los Veintisiete en dos bloques irreconciliables se mantiene sin cambios.
La víspera del Ecofin, los ministros de Finanzas de la eurozona (Eurogrupo) también tratarán sobre la situación económica y la evolución de los mercados financieros.
Además, recibirán al jefe de la misión del Fondo Monetario Internacional para la zona euro, Marek Belka, quien expondrá a los mandatarios de los quince países del euro su análisis sobre la situación económica del área.