El crecimiento económico de Andorra es superior al de la zona euro, España y Francia

El turismo y el comercio son los principales pilares económicos del Principado de Andorra, junto con el sector de la construcción, que a lo largo del año 2002 ha mantenido un destacado índice de crecimiento.

Las particularidades del país se ponen de manifiesto en su régimen fiscal, en el que no existe carga impositiva directa sobre el patrimonio, los beneficios empresariales ni las personas físicas.

En un contexto europeo marcado por la incertidumbre económica, la evolución de la economía andorrana ha experimentado durante el año 2002 un crecimiento superior al de sus vecinos europeos.

Según el último informe económico de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Andorra, en la demanda interna de la economía andorrana, los indicadores señalan una progresión del consumo privado durante 2002 más modesta que la del año anterior, a causa del menor crecimiento del empleo y del número de visitantes.

La tasa de ocupación, no obstante, se ha mantenido en los últimos años como una de las más elevadas de Europa. En el año 2000, llegó a situarse 10 puntos por encima de la media europea (63,1%).

Sectores económicos

La actividad económica de Andorra se centra principalmente, en el sector servicios, donde el comercio y el turismo representan casi tres cuartas partes. Por tanto, la economía andorrana tiene una fuerte dependencia de la coyuntura exterior, sobre todo de las economías española y francesa.

Francia y España han moderado el ritmo de actividad económica durante 2002, con unos crecimientos del 2% y 1,2% respectivamente, lo que ha frenado el ritmo de visitantes en Andorra (la principal fuente de ingresos del país) y, en consecuencia, ha moderado el crecimiento de los servicios, el sector más importante de la economía andorrana.

Pilar Escaler, directora de la Cámara de Comercio, declara que «en el Principado prácticamente no hay industria». Este sector ha mostrado una evolución favorable, aunque se ha acusado el efecto de la desaceleración durante 2002, en la moderación de las exportaciones.


Finalmente, el sector primario ha registrado una reducción de la producción de tabaco, debido al desfavorable clima, que señala un comportamiento negativo de la actividad.

Por otro lado, la construcción ha liderado un año más el crecimiento económico de Andorra, según indican los resultados de coyuntura de la Cámara y el mantenimiento de un fuerte ritmo de creación de empleo (3,8%), en relación al año anterior.

Para el año 2003, las previsiones de las empresas, derivadas de las encuestas realizadas por la Cámara andorrana, apuestan por un crecimiento moderado de la cifra de negocios en la mayoría de los sectores, excepto en la hotelería, donde las expectativas no son tan esperanzadoras. Sin embargo, el ritmo de expansión de la construcción y del comercio minorista va a seguir siendo estable.

Inversión

Escaler confirma que en Andorra no se promociona la inversión extranjera, dadas las limitaciones a la participación en el capital de la empresa por extranjeros.

Por lo que respecta a la inversión empresarial, los indicadores señalan una mejora en bienes de equipo, tanto de maquinaria (con un aumento de las importaciones del 17,4%), como del material de transporte (con un incremento de las matriculaciones de camiones del 2,5%).

Por otra parte, la inversión en construcción ha continuado su línea expansiva, pero a un ritmo ligeramente inferior al del año anterior, según se desprende del leve crecimiento de las importaciones de materiales de construccción (1,4%) y de la desaceleración en el ritmo de creación de empresas del sector.

En cuanto al sector público, la actuación durante el año 2002 ha estado caracterizada por un esfuerzo inversor mayor de la Administración General que ha repercutido en un incremento del déficit.

En conclusión, la evolución de los principales indicadores económicos y de las opiniones de las empresas permite estimar que el crecimiento de la economía andorrana durante 2002 se ha situado en un 2,5%. Este ritmo es inferior al 3% estimado y representa el tercer año consecutivo de desaceleración económica. No obstante, vuelve a ser superior al crecimiento económico de la zona euro, de Francia y de España.

Comercio exterior

La contribución económica de las ventas al exterior para el Principado sigue siendo secundaria. Escaler apunta que «no existen ayudas económicas para impulsar las exportaciones de las empresas andorranas» y añade que las funciones básicas de la Cámara de Comercio consisten en «formar, actuar como lobbyng en representación de las empresas, asesorar y promocionar la actividad económica del Principado».

Se ha registrado una aceleración en el crecimiento de las importaciones sin tabaco, de las matriculaciones de vehículos, tanto turismos como industriales, y del crédito de las entidades bancarias (13,4%).

El continente europeo continúa siendo el destino principal de las importaciones andorranas, concentrando el 89,7% del total, aunque sigue reflejando un leve descenso por segundo año consecutivo, con respecto al año 2001. A su vez, las compras al continente americano también se han reducido, manteniendo la tendencia negativa iniciada en 1998. Estos datos favorecen a los países asiáticos, que representan el 8,5% del total importado.

Fiscalidad

El Principado de Andorra goza de un particular sistema fiscal. No existen impuestos directos sobre los beneficios empresariales, ni sobre la renta de personas físicas o sobre el patrimonio.

La aplicación del acuerdo del 28 de junio de 1990 entre el Estado andorrano y la Comunidad Económica Europea dio lugar a la promulgación de la Ley del impuesto de mercancías indirecto (IMI), que comporta la aplicación de una tasa sobre la producción e importación de mercancías, que sigue siendo muy baja en comparación con el resto de países europeos.

Por otra parte, la Ley de modificación de la tasa sobre el consumo se aplica sobre la importación de productos agrícolas, con un tipo específico que grava el ganado vivo y un tipo más elevado para el tabaco y el alcohol.

En la actualidad, el sistema impositivo andorrano debe responder al acuerdo definitivo de la Unión Europea sobre la fiscalidad del ahorro y el secreto bancario. Así, el pasado mes de septiembre, Andorra propuso una serie de medidas a la Unión Europea para aplicar la fiscalidad del ahorro, lo que le permitiría dejar de ser considerado un paraíso fiscal. El acuerdo permite el intercambio de información sobre depósitos bancarios que sólo se aplicará en caso de delito.

Turismo

El sector turístico es uno de los ejes económicos más importantes de Andorra, que atrae a más de 11 millones de visitantes al año.

La amplia oferta del sector comprende, entre otros atractivos, la práctica del esquí, en una longitud de 286 km de pistas distribuidos en cinco estaciones diferentes; el rico patrimonio cultural y natural; ir de compras por los más de 1.500 establecimientos comerciales y disfrutar del centro termolúdico de Caldea. Esta oferta de ocio se ve acompañada de unas excelentes infraestructuras hoteleras y de una gran variedad de restaurantes.

Los servicios turísticos que ofrece el Principado sirven de complemento ideal para el turismo de negocios, que es el turismo del futuro, según expresa Carmé Tinturé, directora del Centro de Exposiciones y Congresos de Andorra la Vella.

El centro goza de unas instalaciones aptas para todo tipo de congresos, exposiciones y demás eventos culturales, tanto a nivel nacional como internacional. El éxito de la actividad congresual ha derivado en la necesidad de abrir un nuevo Palacio de Congresos y Exposiciones que contará con una superficie total de 14.000 metros cuadrados.

Relaciones con España

La influencia española ha sido una constante en la historia del Principado de Andorra. Prueba de ello, es el número de españoles que residen en el país (en 2002 se registraron más de 26.000).

En las relaciones comerciales, Andorra importó de España 635 millones de euros durante 2002 y exportó a España 35 millones de euros.

En ese mismo año, visitaron Andorra un total de 6.434.312 turistas españoles.

Estos datos demuestran el grado de integración entre ambos países que se traduce en unas relaciones bilaterales excelentes.

César González, embajador de España en Andorra, subraya la importancia que tuvo en este apartado la firma del Acuerdo Trilateral entre Andorra, Francia y España en diciembre del año 2000, dados los vínculos históricos entre los tres estados.

El tratado recoge las especifidades de las relaciones entre España y Andorra, especialmente en lo relativo a la entrada, circulación, residencia y establecimiento de sus habitantes. ::

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