El Canal inicia 2008 con casi un millón de tránsitos
El Canal de Panamá, cuya transferencia a los panameños hecho por Estados Unidos hace ya ocho años, se ha convertido en el principal motor que ha marcado el despegue de la economía del país centroamericano.
Al cierre de 2007, Panamá encabeza el crecimiento económico latinoamericano con un alza de casi el 10%, el doble de la media regional, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), y se calcula lograr en 2008 un 8,5%.
En estos ocho años la vía interoceánica ha transferido fondos al Estado panameño por 2.189 millones de euros (3.224 millones de dólares), cantidad muy superior a los 1.290 millones de euros (1.900 millones de dólares) que Estados Unidos pagó a Panamá durante 85 años por su uso.
Fue al mediodía del histórico 31 de diciembre de 1999 cuando la potencia mundial entregó a la entonces presidenta Mireya Moscoso, bajo una copiosa lluvia, el control absoluto de la vía interoceánica, construida entre 1904 y 1914, en medio de las dudas surgidas sobre la capacidad de los panameños para administrarlo.
Ocho años después, el Canal de Panamá impulsa a la economía panameña, pues tiene un peso de alrededor del 11% del Producto Interior Bruto (PIB) y da trabajo a 10.000 personas, altamente cualificadas y bien pagadas.
El ministro de Asuntos del Canal, Dany Kusniecky, se mostró «sumamente satisfecho» por el desempeño de la vía acuática al terminar 2007, sobretodo por estar ya en marcha el proceso de ampliación con la construcción de un tercer juego de gigantescas esclusas, cuyo presupuesto asciende a 3.564 millones de euros (5.250 millones de dólares).
Kusniecky indicó que la financiación externa de la obra, de unos 2.037 millones de euros (3.000 millones de dólares), debe quedar concretada antes de fines de 2008, cuando también se otorgue la licitación para la construcción de las esclusas y sus tinas de reciclaje de agua adyacentes, la obra más costosa. El resto sale de los recursos propios del Canal.
También explicó que tanto las variaciones internacionales en los precios del petróleo y el último incremento interno, del 5% al 7%, del precio del cemento no incidirán en el presupuesto de la ampliación, por contar con partidas de «contingencia».
Al finalizar el año fiscal 2007, el pasado 30 de septiembre, el Canal hizo aportes al Estado de más de 565 millones de euros (833 millones de dólares), por lo que es el año que más dinero ha recibido el Erario de su principal industria, cifra que se equipara a lo que genera el turismo.
En su época, la construcción del canal costó alrededor de 254,6 millones de euros (375 millones de dólares) a EE. UU., incluidos los 6.790 millones de euros (10 millones de dólares) pagados a Panamá, y otros 27 millones de euros (40 millones de dólares) entregados a la Compañía Francesa por los derechos del Canal.
Los franceses intentaron infructuosamente en el siglo XIX abrir el canal, con un alto coste de vidas y fondos que se convirtió en París en el famoso «Escándalo de Panam» y llevó a sus principales mentores a la cárcel, incluido Ferdinand de Lesseps, constructor del canal de Suez.
El Canal de Panamá inicia 2008 con un intenso tráfico de casi un millón de tránsitos, y al máximo de su capacidad de carga anual, de 300 millones de toneladas, que debe quedar duplicada en 2014, cuando se concluya la construcción del tercer juego de esclusas.
Durante el próximo año también se mantendrá el plan decenal iniciado en este gobierno que destina 34 millones de euros (50 millones de dólares) de los aportes del canal directamente a los sectores de extrema pobreza y otro tanto para el sistema educativo.
Aparte, unos 47 millones de euros (70 millones de dólares) se invierten en capacitar a unos 200.000 panameños para tener suficiente mano de obra especializada para la ampliación, que requiere de unos 7.000 empleos directos y generará otros 33.000 indirectos.