La entidad otorgó esta ayuda para que las instituciones financieras incrementen pequeños préstamos de alto impacto social, especialmente para Pymes. Será destinado a las entidades de América latina y el Caribe para financiar proyectos a largo plazo.

El Banco Interamericano de Desarrollo comenzará con su proyecto de apoyo a las entidades financieras de América latina y el Caribe que consiste en otorgar una facilidad de préstamos y garantías por hasta 150 millones de dólares para impulsar el financiamiento a largo plazo para pequeños proyectos «con alto impacto social».
La asistencia bajo la Facilidad de Deuda Subordinada para América Latina y el Caribe, aprobada por el directorio ejecutivo de BID, movilizará además los recursos adicionales de bancos comerciales y otras instituciones «con el fin de impulsar el financiamiento a las pequeñas y medianas empresas, el microcrédito y el crédito para la vivienda», dice el banco.
«Este respaldo al sector privado contribuirá a estimular la recuperación económica de los países de la región, que se vieron afectados por los embates de la crisis financiera global desatada en el 2008. El BID responde así a la necesidad de las entidades financieras de fortalecer su estructura de capital para apoyar el crecimiento, fundamentalmente en sectores de alto impacto social que son cruciales para el desarrollo económico de la región», dijo Daniela Carrera, jefa de la División de Mercados Financieros del BID.
El BID incentivará a las entidades financieras de América latina y el Caribe a través de una facilidad para préstamos y garantías por hasta 150 millones de dólares. Estará destinado a impulsar proyectos a largo plazo de pequeñas y medianas empresas.
Durante la crisis, explica la entidad, las instituciones financieras privadas regionales redujeron sus carteras de préstamos, incluyendo las de Pymes y vivienda, debido al deterioro del desempeño de las mismas y las restricciones de liquidez. «Ahora que la emergencia está pasando, la nueva facilidad les permitirá recobrar sus niveles de financiamiento», estima el BID.
En este contexto, la facilidad incluirá la estructuración de instrumentos de deuda subordinada que podrían tomar la forma de préstamos subordinados, garantías a bancos e inversionistas de la región que financien dichos préstamos, o garantías parciales de crédito en apoyo de la emisión de bonos subordinados.
Dichos instrumentos podrían complementarse, dependiendo de las condiciones del mercado, con préstamos conjuntos, cogarantías o préstamos sindicados extendidos por bancos comerciales u otras instituciones financieras.
Los instrumentos de deuda subordinada serán financiados principalmente por el BID, en tanto que los instrumentos de capital que pudieran demandar estas instituciones financieras lo serán por la Corporación Financiera Internacional, el brazo del Banco Mundial de apoyo al sector privado.