Correa critica modestia de Objetivos Milenio y presenta iniciativa Yasuní-ITT

El presidente ecuatoriano intervino ante la Asamblea General de la ONU


El presidente de Ecuador, Rafael Correa, criticó hoy los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) por ser demasiado modestos y presentó a los miembros de la ONU su iniciativa Yasuní-ITT, para evitar la emisión de 111 millones de toneladas de dióxido de carbono en su país.

Durante su intervención en el debate de la 62 Asamblea General de las Naciones Unidas, Correa aseguró que los ODM, un compromiso adoptado por 189 países en septiembre de 2000 con el horizonte temporal de 2015, sirven para «satisfacer conciencias, limitando las aspiraciones del cambio social».

«No solo estamos hablando de subsistencia, estamos hablando de dignidad. Vivir con un dólar y un centavo no es vivir con dignidad», apuntó.

Para el mandatario, la primera limitación de los objetivos es que «constituyen un mínimo» como estrategia para disminuir la pobreza, mientras que su meta «es ir mucho más all».

«Tener la meta de vivir con 1,1 dólar al día, para supuestamente superar la pobreza extrema o evitar morir prematuramente, no significa llevar una vida digna», aunque sean «objetivos incuestionables», defendió.

Por ello, propuso que se establezcan «objetivos comunes, no solo sobre mínimos de vida, sino sobre máximos sociales» y puso como ejemplo «compartir identidades diversas, construir y recuperar espacios públicos o garantizar el acceso a la justicia».

También anotó como posibles objetivos comunes y dignos «tener un trabajo que permita o garantice el derecho a ganarse el propio sustento, tener tiempo para la contemplación, la creación artística y la recreación».

Todos esos objetivos están incluidos en el Plan Nacional de Desarrollo que ha puesto en vigencia del Gobierno de Ecuador, según detalló su presidente.

«Conformarse con los mínimos (establecidos en los ODM) supone también la legitimación de la realidad en que vivimos» y dejar al «beneficiario» en una situación de inferioridad, ya que «no buscan trastocar las distancias ni las relaciones de poder entre los sujetos ni entre las sociedades», argumentó.

«La mejor estrategia de reducción de la pobreza con dignidad es la reducción de las distancias sociales, económicas, territoriales, ambientales y culturales», defendió.

En el ámbito medioambiental, el mandatario manifestó la disposición de su gobierno a dejar de explotar cerca de 920 millones de barriles de petróleo y evitar así la emisión de cerca de 111 millones de toneladas de carbono, por la quema de combustibles fósiles.

Esa medida, prevista en la llamada iniciativa Yasuní-ITT, «implicaría dejar de recibir enormes inversiones y cerca de 720 millones anuales, cantidad muy significativa para la economía ecuatoriana», apunto Correa.

Sin embargo, «estamos dispuestos a hacer este inmenso sacrificio, pero demandando la corresponsabilidad de la comunidad internacional y una mínima compensación por los bienes ambientales que generamos», advirtió.

En su opinión, «este sería un extraordinario ejemplo de acción colectiva mundial que permitiría no solo reducir el calentamiento global para beneficio de todo el planeta, sino inaugurar una nueva lógica económica para el siglo XXI, donde se compense la generación de valor y no solo la de mercancías».

La iniciativa ecuatoriana también fue presentada hoy en la reunión convocada por el ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton en Nueva York bajo el paraguas de la llamada Iniciativa Global Clinton (IGC), auspiciada por la Fundación que lleva su nombre.

La reunión convocó a una veintena de jefes de Estado y de Gobierno para tratar, en paralelo a los debates de la Asamblea General de la ONU, los principales desafíos que afronta el mundo.