La Comisión Europea propuso oficialmente en la Cumbre de Copenhague que 10 de los países candidatos se unan a la UE en 2004, en la mayor ampliación realizada hasta la fecha.
El Consejo Europeo de Copenhague marcará así un nuevo hito en la historia de la construcción europea, con la incorporación de Estonia, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia, República Checa, Hungría y Chipre formando parte de ese primer grupo de países seleccionados.
Los pasados 12 y 13 de diciembre se celebró la Cumbre de Copenhague con el objeto de culminar las negociaciones del proceso de integración de los diez países candidatos. La Presidencia danesa afirmó que esta quinta ampliación pretende concluir con la reunificación europea que comenzó con la caída del Muro de Berlin en 1989.
Pero el consenso que permitiría aproximarse a este óptimo propósito, debía considerar las exigencias de Polonia, a las que se sumaron la República Checa, Malta, Hungría y Letonia que apostaban por la flexiblidad y la responsabilidad para atender los asuntos agrícolas y financieros pendientes de definir. Por tanto, la antesala de la Cumbre preveía un complejo debate bilateral en lo que se dibujaba como el final de las negociaciones.
Coste de la ampliación
El coste de la ampliación se planteaba como el principal obstáculo para alcanzar un acuerdo en la Cumbre. La oferta danesa, ajustada a los patrones establecidos por los socios europeos, proponía como margen finaciero máximo la cifra de 40.500 millones de euros.
Esta cantidad debía cubrir los recursos necesarios para financiar la adhesión de los diez países en el periodo 2004-2006, año en el que finalizará el actual marco presupuestario, y ésta parecía ser la suma determinada para llegar a un pacto final con los países aspirantes.
Polonia, la República Checa, Hungría y Eslovaquia no se mostraron conformes y trataron de mejorar la oferta basándose de nuevo principalmente, en las difíciles cuestiones agrícolas y financieras que tendrían que atravesar los cuatro países con ese margen establecido.
El adelanto propuesto por el canciller alemán Schroeder para perfilar las peticiones de los candidatos, consiguió satisfacer a ambas partes y la cifra se fijó en 40.700 millones de euros finalmente, que incluyen partidas adicionales específicas para reforzar la seguridad nuclear, fortalecer las instituciones y mejorar los controles fronterizos.
Las negociaciones con Turquía
Para Turquía, la Cumbre de Copenhague significaba la posibilidad de hacer realidad su sueño europeo. A este respecto, hay muchas voces que para empezar, afirman que Turquía ni siquiera está en Europa, sino en Asia.
Los líderes de la UE corroboraron durante la Cumbre su oferta para que Turquía fuera la primera nación musulmana en comenzar una serie de conversaciones de entrada a la Unión, si cumple los criterios en una revisión prevista para diciembre de 2004.
La fecha representa un año de retraso respecto de las expectativas, pese a las presiones ejercidas por parte de los funcionarios turcos y de Estados Unidos.
La principal razón para no mencionar en el informe de la Unión una fecha para comenzar negociaciones es el deplorable estado de los derechos humanos en Turquía. Si bien se destacó la aprobación, por parte del Parlamento turco, de la abolición de la pena de muerte y de la ampliación de los derechos culturales de los kurdos, el informe acusa a las fuerzas de seguridad turcas de seguir aplicando la tortura. Ankara reconoce que esto sigue siendo un problema, pero asegura que está tomando medidas para eliminarlo.
Así, los líderes turcos acogieron con desencanto la fecha determinada por el Consejo Europeo para el inicio de negociaciones de la adhesión, una vez comprobado que reúnen los requisitos para formar parte de ella.
Esta insatisfacción turca tuvo efectos inmediatos sobre otra de las cuestiones principales de la Cumbre: la reunificación de Chipre.
El «muro» de Chipre
La integración de Chipre en la Unión Europea será un hecho en mayo de 2004.
Sin embargo, si se tiene en cuenta que la isla mediterránea se encuentra dividida en dos comunidades, la turcochipriota y la grecochipriota, cabe la reflexión sobre el hecho de que Grecia sea uno de los Quince y de que Turquía todavía no pueda dar comienzo a sus negociaciones de adhesión.
La isla trazó un muro divisorio en 1974, cuando Turquía envió tropas para proteger a los habitantes turcos en la isla, ante el golpe de Estado perpetrado por la mayoría griega. Esta separación entre los habitantes chipriotas ha sido origen de continuas tensiones que se prolongan en la actualidad con la integración de la isla en la UE.
Tras la Cumbre, se acordó que el derecho comunitario estuviera en vigor exclusivamente en el sur, en la parte griega de la isla, aunque las puertas estén abiertas para el norte turco. Las conversaciones continuarán en Chipre, la UE ha fijado como plazo límite el 28 de febrero.
La prensa grecochipriota comentaba una vez obtenidos los resultados de Copenhague que «tenemos un ingreso completo en la UE y una solución a medias», por otra parte, el líder turcochipriota, Rauf Denktash, declaró que no se alcanzaría ningún acuerdo sin previa negociación, lo que cierra de momento, las puertas a la reunificación del país.
La Cumbre de Copenhague ha hecho realidad la ampliación más grande de su historia al concluir con éxito las negociaciones de adhesión con diez países de Europa central y oriental y del sur del Mediterráneo. «Hoy hemos decidido crear una gran Europa. La nueva Europa acaba de nacer», dijo Rasmussen poco después ante la impresionante «foto de familia» de todos los Jefes de Estado o Gobierno. ::