Es uno de los grandes centros arqueológicos más impresionantes de toda América
Ubicada al noroeste de Honduras, muy cerca de la frontera con Guatemala, la antigua ciudad maya de Copán es uno de los grandes centros arqueológicos más impresionantes de toda América, junto con Tikal o Chichén Itzá. El parque arqueológico de Copán fue declarado en 1980 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Engullida por la selva tropical, esta ciudad de la antigua civilización mesoamericana fue descubierta, según los registros históricos, por el español Diego García de Palacio, en 1576. Hasta el momento, se han detectado 1.420 sitios con un total de 4.509 edificios. La entrada al parque arqueológico se realiza siguiendo un largo paseo flanqueado por árboles, que lleva a la Gran Plaza, en cuyo centro hay una pirámide y varias altas estelas y altares. La mayoría de sus jerogríficos y esculturas hacen referencia a 18-Conejo, una de las figuras más importantes de Copán.
Una de sus piezas fundamentales es un altar de piedra esculpida que representa a los 16 gobernantes del mundo maya, mandado erigir por Yax Pasah en el siglo VI. Las fechas de toma de posesión y de la muerte de diferentes gobernantes permiten descifrar el periodo del reino de cada uno de ellos. El fundador mítico de la dinastía, Yax Kuk Mo, aparece entregándole el cetro de poder a Yax Pasah. Se estima que los mayas llegaron a la zona alrededor del siglo IV desde algún otro punto de América Central.
El centro del poder real, la Acrópolis, está dividida en patio occidental y oriental. En ella, se acaba de descubrir el Templo Rosalila, llamado así por el color rosado de sus piedras. Oculto por siglos dentro de otro templo, es el primer ejemplo descubierto en Copán de una estructura completa, con su arquitectura y escultura intactas, preservadas gracias a la manera con que los Mayas lo enterraron.
Copán puede presumir además de poseer el texto labrado más largo de América, su famosa Escalera Jerogrífica, que se yergue maravillosa en el lado oriental del Patio. Sus casi 63 escalones, de casi nueve metros de altura, tienen tallados los “peraltes” con jerogríficos independientes, caso único en el mundo de los mayas. Sólo 15 escalones se encontraron in situ, de los cuales cinco estaban destruidos parcialmente. Los demás fueron colocados al azar, por lo que resulta casi imposible descifrar el texto jerogrífico que aparece en la Escalinata. Se puede saber que fue construida por Humo Concha con el fin de conmemorar las vidas de sus antepasados.
Copán nos hace evocar el pasado y al no encontrar todas las respuestas nos invita a regresar una y otra vez.