Coface Ibérica revela Panorama de Riesgo Impago mundial

El índice de riesgo mundial ha crecido un 0,7%


En un boletín de prensa difundido la semana pasada, la institución financiera española informa que la crisis de las hipotecas en Estados Unidos generó una onda expansiva que ha alterado sustancialmente el escenario de crecimiento mundial en 2007 y para este 2008.


 


Algunas de las repercusiones observadas por la entidad hasta la fecha han sido una gran volatilidad en los mercados de valores, una reducción del crédito interbancario, la relajación de la negociación con divisas, una mayor aversión al riesgo, evidenciada en la presión sobre los diferenciales de crédito y una impresionante huída bancaria de los ahorradores del Reino Unido.


 


Esta conmoción financiera ha incrementado los riesgos de una contracción en la demanda estadounidense mayor de lo esperada y por ende una constante corrección en los precios del mercado inmobiliario.


 


Esta coyuntura reseñada provocará, entre otras cosas, un incremento en el índice de impagos de los hogares en 2008. En general, éstos probablemente ahorren más y gasten menos.


 


Por otra parte, la contracción de la financiación interbancaria afectó negativamente a los bancos británicos, que dependen en gran medida de ésta en términos de liquidez. Aunque especializados en las hipotecas en gran medida, los bancos presentaban una escasa exposición al mercado de EE. UU.


 


La situación dio paso a una huída bancaria por parte de los ahorradores, un fenómeno relativamente raro en los países industrializados.


 


Dos factores concurrentes tendrán una gran influencia en las tendencias de


riesgo: la cotización al alza del euro a corto plazo; y el precio del crudo estable ó al alza.


 


Los nuevos escenarios desarrollados en septiembre de 2007, tras la crisis, sólo redujeron la fuerza de la recuperación prevista en EE. UU. en 2008 de 2,4%.


 


Basados en estas previsiones, la entidad financiera supone que la desaceleración en Estados Unidos continuará en 2008 con un crecimiento del 1,7%.


 


Por su parte, Europa Occidental, tras alcanzar un pico cíclico en 2006, debería retomar unos índices de crecimiento menos brillantes del 2,2% en 2008.


 


Japón, donde la dinámica de la demanda doméstica ha sido muy decepcionante, debería registrar un crecimiento del 2,0% en 2008.


 


En los países emergentes la desaceleración de la economía estadounidense sólo tendrá un impacto moderado. China, que representa el 20% de todo el PIB de los países emergentes y presenta una dinámica económica básicamente interna, debería soportar bien la situación.


 


En total, los países emergentes deberían crecer un 6,9% en 2008.


 


La crisis de 2007, vinculada básicamente al endeudamiento excesivo de los hogares, es diferente a la última crisis crediticia. El pico de morosidad registrado en 2001 se explica además por la propia naturaleza de esa crisis: la excesiva inversión por parte de las empresas.


 


Las empresas se adaptaron a esos excesos con unas drásticas reducciones y el consiguiente resurgimiento de la morosidad. En 2007, el endeudamiento excesivo de los hogares ha sido el responsable de la crisis.


 


Las empresas no están en el núcleo de la crisis, aunque podrían sufrir algunos efectos colaterales a través de la posible conmoción económica y la posibilidad de un acceso más difícil a la financiación.


 


Dos países industrializados – el Reino Unido y España – parecen vulnerables a un contagio derivado de la crisis inmobiliaria estadounidense. La ratio porcentual de deuda de los hogares frente a ingresos disponibles es del 163% en el Reino Unido y del 130% en España, frente al 138% en Estados Unidos.


 


Por otra parte, entre los países emergentes, la contracción del crédito podría afectar a quienes tienen unos grandes déficit por cuenta corriente financiados mediante capital volátil.


 


En la Europa emergente esos déficit suelen estar combinados con una creciente deuda corporativa en divisas extranjeras como ha sido el caso de Hungría, los Países Bálticos y, especialmente, Rumanía.


 


En países latinos como México y Argentina, así como en economías asiáticas muy abiertas como Singapur y Hong Kong, debería de producirse otros enfriamientos en sus economías, sin embargo, en la mayor parte de los países emergentes, la demanda doméstica es, a menudo, el componente decisivo de los resultados económicos.


 


Muchas economías emergentes han diversificado además su comercio exterior, especialmente hacia Europa y Asia.


 


En este contexto, el índice de riesgo mundial ha crecido un 0,7%, lo que refleja


principalmente la valoración negativa acordada tanto a España (A1), debilitada por el endeudamiento excesivo de los hogares y el riesgo de crisis del mercado inmobiliario, como a Rumanía (A4), con un déficit por cuenta corriente en niveles récord que hace a ese país altamente dependiente de los mercados financieros.


 


La retirada de la lista de vigilancia positiva de países como Marruecos (A4) y Argentina (C) también contribuyó al deterioro del índice.