No es casualidad que la primera parada de la gira internacional del presidente de la republica de Portugal, Anibal Cavaco, haya sido España. Como tampoco lo fue, que la primera visita de estado que realizó el primer ministro luso, José Sócrates hace unos meses, fuera también a nuestro país. Las cifras son elocuentes. El ritmo del crecimiento comercial entre ambos países ha convertido a España en el primer suministrador de Portugal desde 1992 y en su primer cliente desde 2002. Así lo declaraba el presidente del gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero, durante el encuentro que mantuvo con Anibal Cavaco la pasada semana en Madrid. Y es que el objetivo de Cavaco con esta visita, fue según comento el mismo, abrir las puertas a las empresas portuguesas en España, además de estrechar las relaciones entre ambos países, para ello, el presidente luso se hizo acompañar en este viaje por los ministros de Exteriores, Economía, Ciencia y Medio Ambiente. Hace 20 años habría sido «difícil imaginar» que España y Portugal mantuviesen «buenas relaciones», afirmó Cavaco durante su visita a la cámara de los diputados. Pese a ello, hizo hincapié en salvar los obstáculos que todavía quedan. En este sentido, defendió la apertura de las economías en ambos países para fomentar la competitividad a escala global. También recordó que «Desde el año 2000, las inversiones españolas en Portugal vienen creciendo a un promedio anual de casi 1.400 millones de euros», y proporcionalmente, el aumento de las inversiones portuguesas en España es aun mayor. En referencia al sector de la energía, Cavaco adelantó que se tendrá la oportunidad de evaluar los pasos iniciales ya dados por el Mercado Ibérico de la Electricidad (MIBEL), ante el que consideró que España y Portugal están siendo pioneros en una integración sectorial que la Unión Europea se ha fijado como objetivo colectivo. El viaje oficial del presidente portugués termino con la visita a la central térmica de carbón de Aboño (Carreño) en Asturias, donde se encuentra la planta de Energías de Portugal (EDP). Esta sociedad se hizo con Hidrocantábrico, convirtiéndose esta en la mayor operación realizada por una empresa lusa en España.