Arabia Saudí es el país con mayor peso en la OPEP
El presidente de EE. UU., George Bush, instó ayer a
«No hay mucha capacidad adicional en el mercado. La demanda ha superado a la oferta», se quejó el presidente norteamericano, de visita oficial en Riad.
Bush abordó el tema del petróleo durante la reunión de ayer que mantuvo con el rey Abdulá Bin Abdelaziz de Arabia Saudí, quien le ofreció una cena en su honor en su finca en Al Janadriyah.
«Esta noche hablaré de nuevo a su majestad sobre el hecho de que los precios del petróleo son muy altos, algo que crea dificultades para nuestra economía», dijo Bush.
Arabia Saudí posee aproximadamente una cuarta parte de los recursos petroleros del mundo y es la voz con más peso en
El presidente dijo que su deseo es que «cuando
Esas presiones provocaron una caída inicial en la cotización del crudo en los mercados.
Su petición recibió una respuesta pública inmediata del ministro saudí de petróleo, Ali Al-Naimi, que manifestó receptividad a los argumentos del presidente norteamericano, aunque no anunció la subida de la producción que le había reclamado.
«Nosotros también estamos preocupados. No queremos que Estados Unidos caiga en una recesión», dijo Al-Naimi en inglés en una rueda de prensa ante los periodistas que acompañan a Bush en su viaje.
El ministro reconoció que el alto precio del petróleo es uno de los factores que hacen temer una recesión en Estados Unidos, el mayor consumidor de energía del mundo.
Sin embargo, su respuesta a Bush sobre el nivel de bombeo fue críptica.
«Subiremos la producción cuando el mercado lo justifique, ésa es nuestra política», dijo Al-Naimi, quien afirmó que a Arabia Saudí no le interesa que haya «desviaciones significativas en las reservas o los precios».
Al-Naimi no quiso predecir, sin embargo, el valor futuro de la gasolina. «Si supiera la respuesta a esa pregunta, estaría en Las Vegas, y no aqu», señaló.
Los miembros de
Desde entonces, el precio del barril (
Bush llegó el lunes a Riad, procedente de Dubai, y hoy se desplazará al balneario egipcio de Sharm el Sheij para reunirse con el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, etapa final de su gira por Oriente Medio, la mayor por la zona desde que es presidente.
Ésta es la primera vez que Bush visita Arabia Saudí, pese a las estrechas relaciones económicas y militares de ambos países, mientras que el rey Abdulá ha estado en dos ocasiones en el rancho de Bush en Crawford, en Texas, donde el presidente estadounidense recibe sólo a los dignatarios que considera más cercanos.
Para corresponder, el monarca saudí acogió ayer a Bush en Al Janadriyah, un oasis de ocho kilómetros cuadrados donde cría 150 caballos árabes de pura raza.
Bin Abdelaziz le mostró algunos de sus animales más preciados, entre ellos «Alysheba», el ganador del Derby de Kentucky en 1987, que ahora es uno de los sementales de las cuadras reales.
Después de visitar el oasis, Bush y el rey Abdulá cenaron juntos y entraron en materia sobre el proceso de paz entre israelíes y palestinos e Irán, además del precio del petróleo.