La decisión de la OMC de no convocar a una reunión ministerial esta semana para intentar salvar sus negociaciones multilaterales dejó la Ronda de Doha en estado de hibernación, dijo el ministro brasileño de Relaciones Exteriores.
La decisión de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de no convocar a una reunión ministerial esta semana para intentar salvar sus negociaciones multilaterales dejó la Ronda de Doha en estado de hibernación, dijo el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim.
«No puedo decir que la (Ronda de Doha de la) OMC murió porque yo sería la última persona en el mundo, después de Pascal Lamy (director de la OMC), en decirlo. Pero la OMC entró en un estado de hibernación y no hay mucho qué discutir», señaló.
El canciller lamentó el fracaso de los esfuerzos para intentar salvar las negociaciones de Doha en una conferencia de prensa en el balneario brasileño de Costa de Sauípe, en donde se celebrarán las cumbres del Mercosur, la Unasur, el Grupo de Río y la de América Latina y el Caribe.
«No es que (la Ronda) respire por aparatos. Es como el oso que se mete en una gruta y que queda en estado de hibernación», aseguró.
«Vamos a ver si tras pasar el invierno (político) en el hemisferio norte, no sé cuándo será eso, si después del 20 de enero o no, conseguimos despertarlas. En algún momento pasará el invierno y volveremos a hablar de la OMC», agregó Amorim.
El 20 de enero de 2009 es precisamente la fecha de la toma de posesión de Barack Obama como nuevo presidente de Estados Unidos, país al que el jefe de la diplomacia brasileña ha responsabilizado por el fracaso en las negociaciones.
El ministro negó que, como una forma de reaccionar a la actual crisis financiera internacional y al fracaso en las negociaciones, el Mercosur pretenda incrementar sus aranceles externos y adoptar medidas proteccionistas.
Según versiones de prensa, Argentina quiere aprovechar la Cumbre del Mercosur para proponer la elevación de aranceles de diferentes productos y evitar una inundación de los rechazados en los países ricos.
«No escuché hablar de una elevación generalizada del Arancel Externo Común (en las reuniones de hoy). Había algunas demandas puntuales que estaban siendo analizadas y seguirán siendo analizadas», afirmó.
«Dije en Ginebra y repito aquí que no se puede discutir aranceles sin avanzar en otros temas sobre los que prevalece la total inseguridad, como los subsidios agrícolas. Lo que quedó hoy sin la Ronda de Doha es una ley agrícola de Estados Unidos más restrictiva que la anterior», aseveró.
Sobre el aumento de los aranceles, el canciller admitió que el Mercosur no podrá quedarse quieto en caso de que tenga que enfrentar medidas desleales de comercio.
Insistió en que la profundización de la integración es uno de los mejores remedios para hacer frente a la crisis internacional, ya que permite diversificar los mercados, aumentar los embarques de productos de mayor valor agregado y dejar de depender de compradores monopolistas.
Citó el ejemplo de Brasil, que en los últimos años elevó sus exportaciones hacia Suramérica desde el 12% del total hasta el 20% y redujo las destinadas a EE.UU. desde el 25% hasta el 14%.