El Banco del Sur cuenta con siete socios fundacionales:Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela
El ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega, dijo hoy que su país apuesta por el Banco del Sur ante las dificultades para lograr la redistribución del voto en el seno del FMI y no descarta crear una especie de fondo monetario sudamericano.
«Es perfectamente compatible la creación de instituciones más próximas a nuestros intereses en las que podamos tener mayor influencia», dijo a la prensa Mantega tras una reunión con Rodrigo Rato, director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El ministro brasileño afirmó que el Banco del Sur será «un banco de desarrollo, para financiar proyectos», y no ofrecerá préstamos de emergencia a países afectados por problemas de balanzas de pagos.
Mantega señaló que para esos fines Brasil continuaría acudiendo al FMI, si lo necesitara, aunque añadió que no se descarta «la creación de una nueva institución que pueda suplir el problema de los desequilibrios monetarios y financieros de los países».
El Banco del Sur cuenta con siete socios fundacionales (Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela), y Colombia pidió la semana pasada añadirse a la institución.
Mantega citó el conflicto en torno a la reforma del FMI como una de las razones por las cuales Brasil ha apostado por el Banco del Sur.
«Estamos en una lucha tremenda para elevar la participación accionarial de Brasil de forma que Brasil tenga un peso político mayor, para pasar de un 1,4 por ciento (del voto) para, qué sé yo, el 2 por ciento, el 2,1 por ciento», dijo Mantega.
«Por ello nuestras posibilidades de tener un peso político mayor en estas instituciones es remota», añadió.
Esta semana, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, recomendó a las naciones en desarrollo que creen nuevas instituciones que sustituyan al Banco Mundial y el Fondo.
«No hay lugar para los países en desarrollo» en esos organismos, dijo Lula durante su visita a África.
Rato fue preguntado sobre esos comentarios en una rueda de prensa que ofreció hoy, previa a la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial, que tendrá lugar del sábado al lunes, pero el director gerente replicó: «No respondo a las declaraciones de otra gente».
Aún así, destacó que ha habido progreso en las negociaciones para la redistribución del voto en los órganos de gobierno del Fondo y que Brasil ha sido uno de los participantes más activos en esas conversaciones.
«Creo que los movimientos para dar más voto a las economías emergentes en general claramente responde y aborda ese tipo de opiniones y preocupaciones», dijo Rato.
En sus declaraciones a la prensa, Mantega también se refirió a la decisión tomada el miércoles por el banco central de su país de mantener inalteradas las tasas de interés, en el 11,25 por ciento.
«Desde el punto de vista macroeconómico esta interrupción de la caída (de las tasas) no tiene ninguna repercusión práctica. La economía no va a parar de crecer», dijo el ministro.
Mantega señaló que la demanda agregada continúa en alza y de ella depende principalmente el volumen de crédito, que marca un crecimiento de «entre el 24 y 25 por ciento» al año.
«Creo que hay espacio para que caiga más la tasa de interés, creo que en los próximos años tendremos nuevas reducciones», predijo.