Botín dice que no se puede reducir la inversión en educación

El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, ha afirmado que los recursos públicos y privados destinados a la educación superior «no deben considerarse como un gasto sujeto a vaivenes presupuestarios», porque en España «no debemos reducir la inversión en educación».


El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, ha afirmado que los recursos públicos y privados destinados a la educación superior «no deben considerarse como un gasto sujeto a vaivenes presupuestarios», porque en España «no debemos reducir la inversión en educación».

Botín, que ha firmado con el rector de la Universidad Pública de Navarra un acuerdo que amplía el programa «Virrey Palafox», que beca estudios en Iberoamérica, ha señalado durante el acto que, «en momentos tan complejos» como los actuales, hay que decir que la sociedad «no podrá hacer frente a los retos que plantea la globalización si no contamos con un mayor protagonismo de la universidad y sus investigadores».

«La inversión en educación constituye la apuesta más eficaz a medio plazo para avanzar hacia sociedades más abiertas y socialmente más equilibradas», ha dicho, y ha añadido que la educación superior «es una de las principales inversiones de futuro en cualquier país, siempre y cuando se realice con criterios de eficiencia y en un entorno competitivo».

Para Botín, avanzar en esta dirección «es una responsabilidad de todos, administraciones, empresas y agentes sociales» porque la generación de nuevo conocimiento y su transferencia al tejido productivo es «un factor clave de nuestro futuro colectivo».

Y de hecho ha subrayado que su entidad tiene un «compromiso corporativo» con la educación superior al entender que las empresas «debemos asumir, como parte central de nuestra estrategia, un compromiso real con las sociedades en las que vivimos» y que las compañías «con proyectos de negocio sostenibles a largo plazo tienen que ser competitivas en lo económico y socialmente responsables».

Tras elogiar los avances de la universidad española en los últimos 20 años, que han permitido «una profunda transformación social y económica», ha instado también a aquélla a atraer y a retener a los mejores talentos, a profundizar en su internacionalización y a intensificar las relaciones y la colaboración con el sector empresarial.