Bélgica celebra aprobación rescates bancarios pero teme por sector automóvil

El primer ministro belga, Yves Leterme, calificó de «paso adelante» la decisión de la Comisión Europea (CE) de autorizar los planes estatales de rescate de los grupos Fortis y Dexia.


El primer ministro belga, Yves Leterme, calificó de «paso adelante» la decisión de la Comisión Europea (CE) de autorizar los planes estatales de rescate de los grupos Fortis y Dexia, pero destacó su preocupación por la situación del sector del automóvil en el país.


Leterme se reunió con el presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durão Barroso, día en que Bruselas anunció su visto bueno a las garantías estatales concedidas a Fortis y Dexia.


El dirigente belga mostró en una rueda de prensa su satisfacción por «haber defendido los empleos de los belgas», y afirmó que «los bancos belgas son muy grandes para irse a la quiebra pero también son muy grandes para ser salvados por Bélgica por sí sola».


Por ese motivo, señaló que ha defendido durante los últimos meses, junto a la Comisión Europea y la presidencia francesa de la UE, «un enfoque coordinado ante la crisis financiera».


Por otra parte, Leterme también instó a Barroso a «reflexionar sobre medidas para apoyar la actividad del sector del automóvil y del ensamblado» de vehículos.


En ese sentido, recordó la importancia de esa industria en Bélgica, «uno de los países ensambladores de automóviles más importante a nivel mundial», que da empleo directo a decenas de miles de personas e indirecto a más de 100.000.


El primer ministro belga aseguró que «sólo podría oponerme a medidas que oscureciesen la competencia», y expresó su satisfacción por que Barroso le haya transmitido su conformidad en ese punto.


«Estoy contento de oír que (Barroso) preconizará un enfoque horizontal, en el que la Comisión Europea vigilará que ninguna medida nacional que se tome afecte a la competencia en el sector», subrayó.


Leterme aseguró que su Gobierno ha preparado medidas «en concordancia con la Comisión» y que rechazará planes «unilaterales de los Estados miembros para apoyar masivamente a través de subvenciones a fondo perdido sus propios sectores del automóvil».

A su juicio, eso «oscurecería la competencia y el funcionamiento económico de la Unión Europea».


Además, pidió que los programas europeos para incentivar la inversión en innovación e investigación no se limiten a los fabricantes europeos, ya que en la cadena de montaje también están presentes empresas de fuera de la UE.


«En el ensamblaje están Ford, Volvo, GM, Audi… No todos los ensambladores activos en Bélgica son de origen europeo», destacó.


En cuanto a los objetivos belgas de reducción de emisiones de CO2, Leterme pidió un «enfoque especial para Bélgica» y que se tenga en cuenta el «peso de su industria química en su economía», un sector que da trabajo a una 100.000 personas.


«Para la industria química en particular quiero que haya un sistema de excepción claro», afirmó, y se mostró convencido de que su país alcanzará sus metas en recorte de emisiones si se dan esas condiciones.