El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliú, confirmó que la entidad está estudiando aumentar «modestamente» su presencia en Florida (Estados Unidos), en México y en la República Dominicana, donde ya dispone de representación.
En este sentido, Oliú se refirió a que la entidad está explorando la compra de un banco en Florida, aprovechando la experiencia de su sucursal en Miami, que pueda servir de plataforma para crecer en el mercado de América Latina. De momento, tiene abiertas negociaciones con varios bancos de este Estado. «Estamos estudiando aumentar la presencia en Florida y otras plataformas como México y República Dominicana», afirmó Oliú.
La prioridad del Sabadell es entrar en el mercado de Florida, donde el banco ya cuenta con una gran oficina en Miami, con 60 personas. En México controla un 20% del Banco Bajío y en la República Dominicana del BDH.
No obstante, Oliú apuntó que «durante el 2007 el banco tiene como prioridad consolidar su crecimiento tras la compra del Banco Urquijo y la venta de Landscape, la filial inmobiliaria del Sabadell».
Asimismo, el directivo anunció que la entidad trasladará parte de las divisiones que ahora tiene en Sabadell (Barcelona) a Sant CUgat del Valls (Barcelona), donde está previsto ampliar las instalaciones actuales. Banco Sabadell no prevé que el proyecto sea una realidad hasta dentro de unos tres años.
Perspectivas para el 2007
Oliú, que pronunció una confenerncia sobre las perspectivas económicas para este año, en Sant Cugat del Valls, señaló que «2007 se presenta como un buen ejercicio desde el punto de vista de dinámicas de crecimiento, que tienen un riesgo: qué puede pasar con los tipos de interés».
Como riesgos, Oliú se refirió a que la desaceleración que está viviendo Estados Unidos pueda ser más grande de lo que los mercados anticipan y que pueda existir un crash no previsto en los mercados, como el 11-S tras el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York. En este sentido, el presidente del Sabadell afirmó que «hemos aprendido de la situación anterior que se trata de acontecimientos transitarios».
Respecto al mercado español, Oliú habló de dos posibles riesgos: «el efecto del aumento de los tipos de interés sobre el endeudamiento de las familias y la progresiva pérdida de competitividad por el diferencial de inflación que ha habido en España en relación a los demás países de Europa».