Día Jueves, 15 de Enero de 2026
El Gobierno mexicano ha respondido a la decisión de la Administración Trump de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio con una medida arancelaria equivalente sobre un abanico de productos de origen estadounidense.
El Gobierno mexicano ha respondido a la decisión de la Administración Trump de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio provenientes de México, Canadá y la Unión Europea con una medida arancelaria equivalente sobre un abanico de productos de origen estadounidense: aceros planos, lámparas y varios alimentos (piernas y paletas de cerdo, embutidos y preparaciones alimenticias, manzanas, uvas, arándanos, diversos quesos) por un monto equivalente.
Esta situación, indudablemente, dificulta todavía más la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), sin avances en las últimas semanas y sobre el que no se llegará a un acuerdo posiblemente hasta 2019.
Peña Nieto ha reiterado que su arancel es solo un “espejo” de la medida estadounidense y que estará vigente "en tanto el gobierno estadounidense no elimine" los suyos, que entraron en vigor el 1 de junio. Las empresas
siderúrgicas mexicanas produjeron casi 20 millones de toneladas de acero crudo en 2017. De esa cifra, 3,3 millones de toneladas se exportan a EE UU. Tanto el acero como el aluminio tienen un papel esencial en dos de las mayores industrias transfronterizas: la automotriz y la electrónica.

































