Día Jueves, 08 de Enero de 2026
En 2016, la economía registró algunos acontecimientos decepcionantes.
Después del +4,5% de 2015, el crecimiento del PIB disminuyó hasta el +1,1% (la expectativa de EH lo situaba en el +1,5%). La producción agrícola fue la principal rezagada (-10,1%) debido a las rigurosas condiciones de sequía. Esto combinado con una demanda moderada por parte de los principales socios comerciales (España y Francia) redujo el crecimiento de las exportaciones a un mero +2,5% en 2016. Dado que las importaciones (+9,5% en 2016) estuvieron impulsadas por los bienes de capital (implementación de planes de inversión pasados), el déficit en cuenta corriente empeoró inesperadamente hasta el -4,2% del PIB en 2016 (desde el -2,2% de 2015). Por último, pero no por ello menos importante, el déficit fiscal se elevó al -4,2% del PIB, un porcentaje notablemente superior al inicialmente previsto (-3%). En 2017, las condiciones deberían normalizarse. Ya imperan unas mejores condiciones climáticas que permitirán una aceleración del crecimiento sostenida del +4,5%. Por lo que respecta a la demanda externa, en 2017 también debería mejorar. Se prevén unas ganancias derivadas de las exportaciones cifradas en 1.800 millones de euros, más del triple de la cifra alcanzada en 2016, y el déficit en cuenta corriente debería reducirse al -2,7% del PIB.
Fuente: Solunion
Weekly Export Risk Outlook - Euler hermes


































