Día Jueves, 08 de Enero de 2026
La Directora General de la Cámara de Comercio de España repasa la evolución del sector exterior en lo que llevamos de siglo XXI. Riera destaca el salto cualitativo y cuantitativo de las empresas españolas, pero advierte sobre la necesidad de que las pymes ganen tamaño y miren hacia mercados no tradicionales como el sudeste asiático para mantener la competitividad en un entorno geopolítico incierto.
La Cámara de Comercio de España es una corporación de derecho público que actúa como órgano de representación, relación y coordinación de las Cámaras de Comercio territoriales. Su misión fundamental es la defensa de los intereses generales del comercio, la industria, los servicios y la navegación. La entidad se configura como un instrumento clave para la regeneración del tejido económico, apoyando a las empresas españolas —con especial foco en las pymes— en sus procesos de internacionalización, mejora de la competitividad, formación y digitalización. Presidida por José Luis Bonet, la institución colabora activamente con las administraciones públicas y gestiona fondos europeos para impulsar el crecimiento económico y la creación de empleo.
Inmaculada Riera es la Directora General de la Cámara de Comercio de España. Con una sólida trayectoria profesional vinculada al ámbito económico y jurídico, Riera posee un profundo conocimiento del funcionamiento de las instituciones públicas y privadas. Licenciada en Derecho y con formación especializada en política económica y fiscalidad internacional, ha desempeñado un papel fundamental en la interlocución entre el sector empresarial y la administración. Desde su actual posición, lidera la estrategia ejecutiva de la Cámara, coordinando acciones para fomentar la presencia de las empresas españolas en el exterior y fortalecer el tejido productivo nacional frente a los retos globales.
¿Qué valoración hace de los primeros 25 años del siglo XXI para la internacionalización de la empresa española? ¿Cuáles considera que han sido los principales hitos, desafíos y la evolución más significativa de nuestro comercio exterior en este arranque de siglo?
Inmaculada Riera: En primer lugar, quiero felicitar a Empresa Exterior por estos 25 años de trayectoria, un periodo que coincide con una transformación profunda de nuestra economía. Si tenemos que hacer una valoración, la economía española ha dado en este cuarto de siglo un salto cualitativo y cuantitativo impresionante, un avance que ha ido indisolublemente de la mano de la internacionalización.
Vosotros sois un ejemplo de la puesta en valor de este proceso para nuestro crecimiento. Además, hemos logrado este progreso superando momentos críticos. Ha sido una evolución decisiva donde la apertura al exterior ha dejado de ser una opción para convertirse en un pilar estructural de nuestra economía.
¿Cuál es el principal papel estratégico que juega La Cámara de España para apoyar la internacionalización de las empresas y cómo planeáis evolucionar ese rol?
I.R.: En el ADN de la Cámara de Comercio de España y de todo el sistema cameral está la internacionalización. Como suele decir nuestro presidente, José Luis Bonet, nuestra misión es acompañar, asesorar y ayudar a las empresas en su competitividad. Este es nuestro compromiso desde la defensa del interés general.
Tenemos una especial sensibilidad hacia las pequeñas y medianas empresas (pymes). Si bien muchas ya están avanzando en su salida al exterior, el gran reto que tenemos por delante es acompañarlas para que crezcan aún más: en mercados, en productos y a través de una mejora de su competitividad global. Nuestro objetivo es que se atrevan más, y las cámaras, como instituciones, somos el mejor aliado para acompañarlas en este proceso.
Mirando a corto y medio plazo, ¿Cuáles son los mayores desafíos y, a la vez, las oportunidades más claras que identifica para el comercio y negocio exterior de nuestro país?
I.R.: Vivimos en un contexto de cambios constantes donde las empresas necesitan demostrar una gran capacidad de anticipación. La internacionalización conlleva riesgos, al igual que la innovación, pero hay que asumir riesgos para crecer. Desde las cámaras ayudamos a gestionar esa incertidumbre, especialmente en un escenario geopolítico complicado, quizás con mayor incertidumbre que a principios de siglo.
La empresa española tiene dos grandes retos. El primero es la mejora continua de la competitividad, entendida como innovación en productos, capacidad de salida al mercado y formación del talento. El segundo gran reto es la diversificación de mercados. Tradicionalmente, mercados como Latinoamérica eran más cómodos por afinidad lingüística y cultural, pero hoy presentan cierta complejidad.
En la globalización actual, que no ha desaparecido sino que se está redefiniendo, las empresas deben mirar hacia zonas donde hemos estado menos presentes. Me refiero concretamente a Asia y toda la región del sudeste asiático, que presenta las tasas de crecimiento más elevadas a nivel mundial. La diversificación es un factor decisivo que neutraliza riesgos y permite un crecimiento mucho más sólido.
Para ayudar a las empresas a navegar este escenario, ¿Qué novedades, herramientas o servicios clave estáis impulsando desde vuestra organización y qué los hace especialmente relevantes ahora mismo?
I.R.: Trabajamos en el diseño de programas de formación, sensibilización y actividades que ayuden a las empresas no solo a conocer los mercados, sino a conocerse mejor a sí mismas. Muchas pymes desconocen las grandes capacidades que poseen hasta que reciben el empuje institucional adecuado.
Debemos ser ambiciosos. Nuestro objetivo es que las aproximadamente 53.000 o 54.000 empresas que conforman el middle market de exportadores regulares pasen a ser 100.000 o 150.000. Para ello contamos con instrumentos diversos, incluyendo la gestión de fondos europeos (Feder y Fondo Social Europeo), que son recursos vitales para el emprendimiento y la competitividad.
Además, nos apoyamos en nuestra red de 44 Cámaras de Comercio en el exterior, que juegan un papel crucial junto a las oficinas comerciales. Su prioridad es que la pyme se sienta acompañada tanto en origen como en destino. Queremos que las empresas den el salto cualitativo de la exportación a la inversión y que pierdan el miedo a salir fuera, porque las capacidades existen.
5.- ¿Qué tendencia o cambio inminente considera crucial para los próximos meses? Y como reflexión final, ¿Qué clave o recomendación fundamental le daría a cualquier empresa exportadora española para tener éxito en su internacionalización?
I.R.: Estamos convencidos de que nuestro crecimiento pasa por la internacionalización. Para ello, es fundamental promover un marco global que la favorezca; por eso somos firmes defensores del multilateralismo y de los acuerdos comerciales de última generación.
En cuanto a la recomendación para las empresas, es cierto que cada mercado tiene su especificidad y barreras de entrada. Entrar solo es muy complicado. La clave está en buscar los aliados correctos, ya sea de la mano de socios locales o mediante otras estructuras. Si se supera la fase de información y se encuentran los partners adecuados, los resultados llegan.
Mirando atrás, estos 25 años son una historia de éxito. Aunque España llegó más tarde a la internacionalización que otros países europeos, el salto ha sido envidiable. No solo por las grandes empresas, sino por pymes que son líderes en nichos de mercado y gozan de gran prestigio internacional. La internacionalización es, al final, un cambio cultural, y creo que lo estamos haciendo muy bien.
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En resumen, Inmaculada Riera, directora general de la Cámara de Comercio de España, destaca la transformación estructural de la economía nacional en los últimos 25 años. En entrevista con Empresa Exterior, señala la diversificación de mercados hacia el sudeste asiático y el apoyo institucional a las pymes como claves fundamentales para afrontar el actual escenario de incertidumbre geopolítica.
Un salto cualitativo en 25 años de internacionalización
La evolución de la economía española en lo que va de siglo XXI ha estado marcada por un cambio de paradigma. Según valora Inmaculada Riera, España ha dado un "salto cualitativo y cuantitativo impresionante", donde la apertura al exterior ha dejado de ser una opción comercial para convertirse en un pilar estructural del tejido productivo. A pesar de haber llegado a la internacionalización más tarde que otros socios europeos, el resultado se califica como una "historia de éxito".
Desde la Cámara de Comercio de España, corporación de derecho público presidida por José Luis Bonet, la misión se centra en la defensa del interés general mediante el acompañamiento a las empresas. El foco actual reside en las pymes, con el objetivo de que no solo inicien su salida al exterior, sino que crezcan en mercados y productos mejorando su competitividad global.
Objetivos y herramientas del Plan Cameral
Para afrontar los desafíos de la próxima década, la institución maneja cifras ambiciosas para ensanchar la base exportadora de España. A continuación, se detallan los objetivos y recursos clave mencionados por la directora general:
| Área de Acción | Datos y Objetivos Estratégicos |
|---|---|
| Base Exportadora | Pasar de las actuales 53.000 - 54.000 empresas (middle market) a una cifra de 100.000 a 150.000 exportadores regulares. |
| Red Exterior | Apoyo a través de 44 Cámaras de Comercio en el exterior y colaboración con oficinas comerciales. |
| Financiación | Gestión de fondos europeos (Feder y Fondo Social Europeo) para el emprendimiento y la competitividad. |
| Mercados Objetivo | Foco prioritario en Asia y el sudeste asiático por sus elevadas tasas de crecimiento. |
Retos: Competitividad y el giro hacia Asia
Riera identifica un contexto geopolítico de mayor incertidumbre que a principios de siglo, lo que obliga a las empresas a una constante anticipación. En este escenario, la directiva señala dos grandes retos para la empresa española:
- Mejora continua de la competitividad: Entendida como una combinación de innovación en producto, capacidad de salida al mercado y, fundamentalmente, formación del talento.
- Diversificación de mercados: Aunque Latinoamérica sigue siendo un mercado natural por afinidad lingüística, la Cámara insta a mirar hacia zonas con menor presencia española. "La diversificación es un factor decisivo que neutraliza riesgos", afirma Riera, apuntando directamente a Asia como la región clave para un crecimiento sólido.
Para facilitar este tránsito, la Cámara trabaja en programas de sensibilización que ayudan a las empresas a realizar un diagnóstico interno de sus capacidades, muchas veces desconocidas por las propias organizaciones hasta que reciben el impulso institucional adecuado.
Claves y preguntas frecuentes sobre la internacionalización empresarial
¿Por qué es urgente diversificar hacia Asia?
Porque es la región con las tasas de crecimiento más elevadas a nivel mundial. Aunque Latinoamérica ofrece comodidad cultural, la redefinición de la globalización exige presencia en el sudeste asiático para neutralizar riesgos y asegurar un crecimiento sólido.
¿Qué papel juegan los fondos europeos en la estrategia de la Cámara?
Son recursos vitales que la Cámara gestiona (específicamente fondos Feder y Fondo Social Europeo) para fomentar el emprendimiento, la formación y la competitividad, permitiendo a las pymes dar el salto de la exportación a la inversión.
¿Cuál es el consejo principal para una pyme que quiere exportar?
No ir sola. La clave del éxito radica en buscar los aliados correctos, ya sea socios locales o apoyándose en estructuras institucionales como la red de cámaras en el exterior, para superar las barreras de entrada y la complejidad de los nuevos mercados.










































