El constructor aeronáutico europeo Airbus despedirá a 10.000 trabajadores en cuatro años, en el marco de su plan de ajuste de costes, de los que 3.200 corresponden a Francia, 3.700 a Alemania, 1.600 a Reino Unido, 1.100 a la central de Airbus en Toulouse y 400 a España.
Airbus no cerrará ninguna de las tres plantas que tiene en España, y en las que trabajan unas 3.000 personas, de las que 2.000 están en Getafe (Madrid), 600 en Illescas (Toledo) y 400 en Puerto Real (Cádiz).
Del total de despidos, 5.000 empleos son temporales o pertenecen a subcontratistas locales y, en su caso, las reducciones empezarán con carácter inmediato. Los otros 5.000 puestos restantes corresponden a empleados de Airbus y las reducciones se realizarán mediante jubilaciones, procesos de baja voluntaria negociada y planes en cada país afectado.
Los tres sitios que serán cedidos se encuentran en Méaulte (Francia), Nordenham (Alemania) y Filton (Gran Bretaña). Las tres instalaciones que serán vendidas son las de la ciudad de Saint-Nazaire (Francia) y las de Varel y Laupheim (Alemania).
Además, Airbus ha decidido además ensamblar en Toulouse (sur de Francia) el futuro avión A350, mientras que la fábrica de Hamburgo, en Alemania, acaparará más trabajos del montaje de los mono-pasillos A320, en detrimento de la primera.
Airbus pretende, con este ajuste, hacer frente a la crisis que atraviesa, sobre todo por los retrasos industriales en el programa de su avión gigante A380.
El objetivo del plan «Power 8» es ahorrar 5.000 millones de euros desde este año hasta 2010 y 2.000 millones suplementarios anuales a partir de esa fecha.