Air France y Delta Air Lines firman un acuerdo de «joint-venture» transatlántico

Una amplia gama de horarios, más frecuencias y apertura de ruta transatlántica desde Londres-Heathrow


Jean-Cyril Spinetta, presidente-director general del grupo AIR FRANCE KLM, presidente-director general de Air France, y Richard Anderson, presidente-director general de Delta Air Lines firmaron en Roissy un acuerdo de «joint-venture» sobre el reparto de los ingresos y de los costes en sus  líneas transatlánticas.
A partir de abril de 2008  y hasta marzo de 2010, el perímetro geográfico de este acuerdo se extenderá a todos  los vuelos transatlánticos sin escalas, operados por Air France y Delta entre Roissy, Orly y Lyon, por una parte y Atlanta, Cincinnati, Nueva York y Salt Lake City por otra. Este acuerdo incluirá también los vuelos de ambas compañías entre Londres-Heathrow y los Estados Unidos.
A partir  el verano de 2008, el número de vuelos transatlánticos diarios, operados conjuntamente por Air France y Delta, pasarán de once  a diecinueve.  En total, ambas compañías ofrecerán más de 4.500 asientos transatlánticos todos los días, lo que representa  un aumento del 45%.
A partir de abril de 2010, el acuerdo  será ampliado  a toda la red de rutas transatlánticas de Air France y de Delta entre Europa y la cuenca del  Mediterráneo por una parte, y Estados Unidos, Canadá y México por otra parte, así como a los  vuelos entre Los Ángeles y Tahití.
La cifra de negocio de esta «joint-venture» se estima entorno a  los 1,5 mil millones de dólares US por año, durante la primera fase de su puesta en marcha y a más de 8 mil millones de dólares US para la segunda fase del proceso. Tanto los ingresos como  los costes serán compartidos entre ambos socios. Este acuerdo permitirá fomentar  los ingresos de ambas compañías a la vez que  ampliar las posibilidades de transporte de sus clientes hacia los destinos claves del Atlántico Norte.
«Esta «joint-venture»  marca una hito  histórica en el desarrollo de nuestra colaboración con Delta Air Lines. Nuestros vínculos, ya de por sí muy fuertes, nos abren unas perspectivas particularmente  prometedoras.» ha declarado Jean-Cyril Spinetta, presidente-director general del grupo AIR FRANCE KLM.  Con el acuerdo firmado el pasado mes de abril entre la Unión Europea y los Estados Unidos disponemos  de un amplio acceso  hacia nuevos mercados entre los más importantes del mundo».
A partir del programa de verano de 2008, un gran número de vuelos transatlánticos de Air France y de Delta entre Europa y los Estados Unidos se comercializarán en códigos compartidos.
«Juntos, vamos a ofrecer una mayor selección a nuestros pasajeros, más frecuencias, y mejores horarios, así como nuevas posibilidades de cumular Millas que podrán  disfrutar sobre una ampliada red. En el marco de este dispositivo y de la inmunidad antimonopolio, de la que beneficiamos desde 2002, tendremos un amplio margen  para coordinar nuestras políticas comerciales sobre nuestras respectivas redes transatlánticas,  gracias a una harmonización de nuestros  servicios y procedimientos. Nuestro acuerdo beneficiará claramente a ambos compañías así como a sus clientes» ha declarado Richard Anderson, presidente-director general de Delta Air Lines.
La «joint-venture» no implicará la creación de una filial. Será dirigida por un  comité de dirección  conjunto («Steering Comittee») para  Air France y  Delta.  A este  comité reportarán  9 grupos de  trabajo que tendrán que  implementar los acuerdos de la  «joint-venture»  en sus distintas áreas: redes, gestión de ingresos, ventas y distribución, productos y servicios, programas de fidelización, operaciones, informática, finanzas y flete.
El contrato de «joint-venture»  firmado hasta el 31 de marzo del 2016 podrá ser renovado subsiguientemente  por periodos de 3 años.
Es conveniente recordar que el pasado 28 de Junio,  las compañías Air France, KLM, Delta, Northwest, Alitalia y CSA Czech Airlines presentaron al Departamento Americano de Transportes  una demanda de antimonopolio ampliada. La obtención de tal inmunidad permitiría a Air France, KLM y sus socios respectivos Delta y Northwest, poner en marcha su proyecto de «joint-venture» a cuatro, con el propósito de de  integrar a término el conjunto de sus operaciones transatlánticas.