Aerolíneas chinas aumentarán sus tasas tras subida de combustible

En trayectos más largos, se permitirá subir hasta 100 yuanes


Las aerolíneas chinas aumentarán las tasas de sus billetes a partir del lunes, como consecuencia de la reciente subida de los precios de los combustibles en el país, informó la agencia estatal Xinhua.

La Aviación Civil china, que debe aprobar este tipo de subidas, dio el visto bueno a la propuesta, con la que las líneas aéreas esperan compensar las pérdidas que el alza podría producir en el sector.

China anunció el 31 de diciembre una fuerte subida de 500 yuanes (50 euros) por tonelada en los precios de la gasolina, el gasóleo diesel y el queroseno para aviación, alza que entró en vigor el 1 de noviembre.

Con ese aumento, Pekín quiere reducir la diferencia entre la imparable subida de los precios del crudo en el mercado internacional y los precios nacionales de esta fuente de energía, que habían sido congelados para frenar la inflación.

A partir de mañana, las compañías aéreas chinas podrán subir la tasa de combustible de los 50 yuanes (5 euros) por pasajero a 60 yuanes (6 euros) en el caso de vuelos de menos de 800 kilómetros.

En trayectos más largos, se permitirá subir hasta 100 yuanes (10 euros), desde los actuales 80 yuanes (8 euros).

Un experto de la compañía Citic Securities analizó que cada vez que en China los precios del combustible aumentan 10 euros por tonelada, las principales aerolíneas nacionales -Air China, China Eastern y China Southern- experimentan pérdidas de unos 20 millones de euros.

China teme que la fuerte subida de precios de esta semana aumente la inflación anual, que ronda el 4,1 por ciento, cuando Pekín deseaba que este año no superara el 3 por ciento.

La Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo de China, órgano que planifica la economía nacional, pidió a los gobiernos locales este fin de semana que se esfuercen por que los precios se mantengan estables.

Con este fin, se han destinado partidas presupuestarias a subvencionar el transporte público en áreas rurales, esperando así evitar el descontento de la población (Pekín no olvida que una de las grandes revueltas campesinas de este año se produjo por una gran alza de los precios de los autobuses).