En diciembre del año 2000, Adrian Nastase fue nombrado primer ministro por el presidente rumano, Ion Iliescu. Miembro del Partido Demócrata Social de Rumanía, ha orientado su política a erradicar la pobreza y la corrupción, así como a asegurar el progreso económico y el ingreso del país en la UE y en la OTAN.
– Tras la visita de Sus Majestades los Reyes de España a Rumanía, ¿qué balance haría de la actual relación existente entre ambos países?
La visita de Estado a Rumanía de Sus Majestades los Reyes representa la coronación natural del curso ascendente registrado en el marco de las relaciones bilaterales después de 1989. El diálogo político rumano-español al más alto nivel es testigo fundamental del hecho de que nos encontramos en un momento cumbre, capaz de favorecer el desarrollo de una verdadera interacción entre Rumanía y España. Según ha declarado Su Majestad el Rey Juan Carlos I: «atravesamos un estado de excelencia».
Este estado de excelencia constituye una garantía de que las relaciones entre Rumanía y España han adquirido una nueva dimensión y nuevos valores, demostrados por los progresos realizados en la diversificación del campo de los enlaces bilaterales por un lado y, por otro lado, por los éxitos registrados como consecuencia de una intensa cooperación basada en el aumento de la confianza recíproca.
Los lazos profundos establecidos entre nuestros países, las similitudes históricas y las afinidades culturales y lingüísticas son elementos que contribuyen a la sólida construcción de una proyección de colaboración duradera de cara al futuro. Los trabajos del Foro Económico hispano-rumano que se celebraron en Bucarest y se inauguraron en presencia de Su Majestad el Rey Juan Carlos de España y de Su Excelencia Ion Iliescu, presidente de Rumanía, han revelado, incluso a través de la reunión de más de 300 empresas rumanas y españolas, el hecho de que, en Rumanía, hay un ambiente cada vez más favorable para los inversores.
Se han hecho esfuerzos al nivel de la lucha contra la corrupción y, por tercer año consecutivo, Rumanía marca un crecimiento económico. Estos son sólo algunos elementos de una lista para nada exhaustiva, que refuerza la confianza de que Rumanía se convertirá, en la mayor brevedad posible, en un destino privilegiado de inversión española. Nos encontramos en un proceso sostenido de privatización en importantes áreas de la economía nacional, como la producción y el transporte de la energía eléctrica, el sector de la producción y de la distribución de los productos petroleros y gas natural y el sector bancario.
Al mismo tiempo, para poder respaldar a las pequeñas y medianas empresas y facilitar los contactos rumano-españoles, con motivo de la visita de estado de los Reyes a Rumanía, hay que destacar el hecho de que se firmaron dos importantes convenios entre las Cámaras de Comercio e Industria de los dos países, respectivamente, entre el Centro Rumano de Comercio Exterior y el Instituto Nacional Español de Comercio Exterior.
– ¿Cuáles han sido los ejes principales del programa político del Gobierno de Rumanía desde el año 2001?, ¿se han cumplido las previsiones marcadas por su Gabinete al inicio de la legislatura?
Los objetivos principales de nuestra estrategia política son la reforma de la economía, el refuerzo del estado de derecho, y el desarrollo de la democracia a través del perfeccionamiento del sistema institucional y del afianzamiento del funcionamiento real de la colaboración social, del diálogo entre el poder y la sociedad civil. Otro objetivo esencial que nos hemos planteado es la preparación de Rumanía para la plena integración en las estructuras de la Unión Europea y de la OTAN.
Hemos logrado un crecimiento económico basado en el aumento de la tasa de inversiones, mediante la participación significativa del capital nacional y atrayendo recursos externos, especialmente como inversiones directas. Es así como hemos conseguido asegurar un ritmo medio de crecimiento del producto interno bruto desde el 4,5% al 6%.
Hemos realizado una mejora sustancial en el ámbito de los negocios, asegurando principalmente un marco económico-financiero y jurídico.
En lo que concierne el ámbito exterior, hemos conseguido arrancar y dinamizar un amplio programa de preparación del proceso de integración de Rumanía en las instituciones europeas y euro-atlánticas. Como consecuencia de esta iniciativa, Rumanía fue admitida en la OTAN y, al mismo tiempo, las instituciones de la Unión Europea adoptaron una actitud positiva y abierta hacia nosotros. Este hecho representa una señal positiva y debemos actuar a continuación para estar a la altura de los estándares compatibles con los de la Comunidad Internacional; lo que se debe llevar a cabo a través de una preparación adecuada de las negociaciones y de una elaboración rigurosa de los dossiers de adhesión y de los documentos de posición. En los últimos dos años el proceso de armonización de la legislación rumana con el acervo comunitario se aceleró y las relaciones con los estados miembros de la Unión Europea se consolidaron substancialmente.
– El ingreso de Rumanía en la OTAN es un hecho, y la adhesión a la UE se materializará en los próximos años, ¿en qué va a cambiar fundamentalmente la vida política del país?
Tal vez la integración en las dos estructuras represente, en primer lugar, una oportunidad de acercamiento del punto de vista político y económico a una familia de estados democráticos a la cual en realidad pertenecemos por historia, cultura y valores compartidos. Desde esta perspectiva, esperamos que nuestra política siga cada vez más las principales coordenadas de la política europea. Y especialmente en calidad de miembro de la OTAN y, en el futuro, de la UE, seremos capaces de contribuir al tono de lo que nombraría la «voz euro-atlántica».
Es difícil definir con exactitud cómo será la vida política de Rumanía dentro de unos años, sobre todo en las condiciones actuales, cuando se producen profundos procesos de transformación en los ámbitos OTAN y UE que tendrán incidencias también en las evoluciones internas de nuestro país. En el ámbito de la vida política de Rumanía, creo que los procesos de preparación recorridos intensamente durante los últimos años han dejado una huella visible sobre el desarrollo de los debates y la toma de decisiones en asuntos de interés público.
Anticiparía, al mismo tiempo, que el debate político interno llegará a ser más sustancioso a medida que la sociedad rumana comprenda paulatinamente que Bruselas es una parte del ámbito de toma de decisiones y de acción que influye en la vida interna. Los grupos de interés y de opinión identificarán otros ámbitos además de los internos para manifestarse.
Por supuesto que nuestros esfuerzos de integración no acabarán con adquirir el estatuto de miembro con plenos derechos de la OTAN y la UE. Este paso solamente representará el inicio. Rumanía tendrá que aplicar los compromisos asumidos y estamos preparados para respetar los contratos que resulten de la pertenencia a estas dos organizaciones. Para nosotros es muy importante unirnos a una UE ambiciosa y, en este sentido, la participación de nuestros representantes en la Convención ha sido una excelente ocasión para exponer nuestra perspectiva sobre el futuro de Europa. No nos adherimos a la UE solamente para beneficiarnos de las ventajas económicas que nos ofrece.
En la nueva ecuación de la seguridad euro-atlántica, Rumanía se identifica como un contribuyente tanto al equilibrio y a la evolución predecible de las relaciones entre UE – EE.UU., OTAN – Rusia, como también a la creación de las bases de la nueva visión estratégica en las aperturas de la OTAN y de la UE hacia los espacios del Este de Europa, del Cáucaso y de Asia Central.
– En su visita oficial a Madrid en noviembre de 2002 ya se confirmaron las buenas relaciones existentes entre España y Rumanía, ¿qué ámbitos de colaboración deben potenciarse entre ambos países?, ¿no cree que el intercambio comercial y la inversión española es todavía testimonial?
Durante los últimos años, hemos asistido a un desarrollo a ritmo sostenido de la cooperación bilateral en áreas como la justicia, asuntos internos, finanzas públicas, trabajo y protección social, transportes y agricultura. Esta cooperación bilateral se desarrolló especialmente en el marco de los programas de asistencia financiera (twinng) no reembolsable concedidos por la UE.
Cooperamos también en el dominio de la cultura, educación, ciencia y tecnología y estamos dando los primeros pasos para establecer un marco de colaboración a nivel de colectividades locales.
Quisiera hacer referencia a un fenómeno bien conocido por la sociedad española y que tiene un potencial mediático negativo para Rumanía, llegando a ser susceptible de pesar sobre el conjunto de las relaciones bilaterales si no es considerado con responsabilidad. Se trata del fenómeno de la inmigración irregular de los ciudadanos rumanos a España, que se convirtió en una fuente de preocupación para las autoridades de nuestros países.
Deseo asegurar a la sociedad española la decisión tomada a nivel institucional de combatir la inmigración irregular y los fenómenos negativos que se le asocian. La óptima colaboración desarrollada entre las instituciones competentes de Rumanía y España puede ofrecer satisfacción a los esfuerzos comunes, a través de la consideración constructiva y realista de los debates sobre este tema, desde una posición de mutua confianza y con el deseo de encontrar soluciones al fenómeno.
La cooperación económica se sitúa todavía a un nivel modesto. El volumen comercial registrado a finales del año 2002 fue de aproximadamente 500 millones de euros, en el marco de una dinámica ascendente, pero sólo con un 24% más que en el mismo periodo de 2001. El peso de España en el comercio exterior de Rumanía continúa siendo bastante modesto (del 1,6%), ocupando el 14º puesto en la escala de los intercambios comerciales totales de Rumanía y la 9ª plaza en el ámbito de los intercambios comerciales con la UE. Las estimaciones para 2003 son optimistas, consolidando la tendencia ascendente de los últimos años, que esperamos continúe de modo que, con el apoyo político pactado por ambos gobiernos, alcancemos, en el año 2007, los mil millones de euros en los flujos comerciales.
En lo que concierne a las inversiones de las empresas españolas en Rumanía, la estadística muestra que el volumen de las inversiones directas españolas es de aproximadamente 150 millones de dólares. España se coloca en el 16º puesto en la lista de inversores extranjeros en Rumanía.
Como consecuencia de los esfuerzos internos para asumir el acervo comunitario, se han registrado progresos sustanciales con respecto a la mejora del ambiente de negocios, a la creación de un clima favorable ofrecido a los inversores extranjeros y, también, en lo que concierne a las medidas recién adoptadas por el Gobierno rumano en la lucha contra la corrupción.
Hay un potencial que se tiene que aprovechar, especialmente en el periodo actual, para ofrecer a los inversores españoles más visibilidad en el mercado rumano. Esperamos que, teniendo en cuenta las potenciales ventajas que ofrece Rumanía en el ámbito económico en general y en el sector de las ofertas de privatización, especialmente importantes, se estimule el aumento del volumen de inversiones españolas en el futuro. ::