El Grupo ACS, a través de UGL (compañía integrada en su filial australiana CIMIC), ha sido seleccionado por el proveedor de telecomunicaciones Vocus para diseñar y preparar la primera fase de la Australian Digital Infrastructure Platform (ADIP). Este proyecto, que conectará Sídney y Melbourne, cuenta con una inversión estimada de 500 millones de dólares australianos y consolida la estrategia de la compañía que preside Florentino Pérez de expandirse desde la construcción de data centers hacia las infraestructuras troncales que los conectan.
El auge imparable de la Inteligencia Artificial (IA), la computación en la nube (cloud computing) y los centros de datos a hiperescala está obligando a redimensionar la infraestructura global de telecomunicaciones. En este contexto macroeconómico, Vocus, uno de los principales operadores de infraestructura digital de Australia, ha confiado en UGL —filial del Grupo CIMIC, controlado por la española ACS— como socio estratégico de desarrollo para la fase inicial de su ambiciosa red nacional de fibra óptica: la Australian Digital Infrastructure Platform (ADIP).
El primer gran hito de esta alianza será el diseño de una nueva ruta de conectividad de altísima capacidad entre las dos principales áreas metropolitanas del país oceánico: Sídney y Melbourne. Se trata de una infraestructura de fibra canalizada de larga distancia con capacidad para albergar hasta 6.912 fibras (3.456 pares). La previsión operativa fijada por Vocus es que esta «megared» entre en servicio comercial en el año 2029.
Magnitudes económicas y operativas del proyecto La inversión estimada para el despliegue de esta primera gran conexión troncal asciende a unos 500 millones de dólares australianos (aproximadamente 300 millones de euros). Este desembolso se traducirá en un fuerte impacto directo en el mercado laboral local, con la creación prevista de más de 1.000 puestos de trabajo de alto valor añadido durante la fase de despliegue.
A partir de este mismo mes de agosto de 2026, UGL asumirá el programa de trabajos iniciales. El contrato estipula que la filial de ACS se hará cargo de los estudios topográficos y del terreno, el diseño, la ingeniería, la validación de campo, la relación con las partes implicadas (stakeholders), la modelización matemática de costes y la gestión integral del proyecto. El objetivo es dejar la iniciativa completamente lista para su fase de construcción. Esta adjudicación inicial otorga a UGL una posición preferente para participar en las fases subsiguientes de la plataforma, a medida que Vocus amplíe el trazado submarino e interurbano por todo el país y la región de Asia-Pacífico (APAC).
El impacto estructural de la IA en la demanda Desde un punto de vista económico y tecnológico, el proyecto responde a un drástico cambio de paradigma en el consumo de datos. Las previsiones de mercado de Vocus apuntan a que la capacidad de los centros de datos en Australia se triplicará de aquí al año 2030.
El peso de las cargas de trabajo asociadas puramente a la Inteligencia Artificial será masivo: la compañía calcula que la IA acaparará entre el 85 % y el 95 % de la demanda de fibra de larga distancia en los próximos años, y supondrá entre el 70 % y el 80 % del incremento de la demanda en las áreas metropolitanas. La nueva solución de infraestructura canalizada diseñada junto a ACS permitirá ir añadiendo capacidad de forma escalable sin incurrir en los enormes sobrecostes que supondría abrir repetidamente nuevas zanjas físicas.
Un movimiento estratégico decisivo para ACS Para el Grupo ACS, este contrato representa un avance sustancial y transversal en su estrategia de negocio internacional de infraestructuras de nueva generación. Hasta la fecha, la multinacional se había consolidado como un líder mundial en la construcción física de campus de datos operando a través de filiales como Turner en Norteamérica y Leighton Asia en la región de APAC, acumulando más de 9 GW de capacidad instalada en proyectos. Las previsiones internas del grupo sitúan la facturación de su división de data centers entre los 20.000 y 25.000 millones de euros para 2030.
Con la entrada en el desarrollo de la red troncal ADIP, ACS da un paso más allá en la cadena de valor del ecosistema tecnológico: no solo edificará los grandes centros que alojan los servidores, sino que además diseñará y preparará la «columna vertebral» física (la fibra óptica) que permite a las grandes Big Tech y operadores cloud mover ingentes volúmenes de datos en tiempo real.
Nikos Katinakis, director de tecnología de Vocus, ha resumido el alcance de la iniciativa señalando que el objetivo final es «construir la infraestructura digital que Australia necesita para posicionarse como uno de los principales centros de IA del Sudeste Asiático«. Por su parte, tanto Jason Spears, CEO de CIMIC, como Sam Goldsmith, director general de UGL, han coincidido en que desarrollar infraestructuras de esta magnitud es hoy un pilar «crítico para el crecimiento económico y la productividad de Australia», asegurando que la alianza afianza el rol del grupo español como actor clave en el futuro digital global.
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Editor de empresa Exterior, el medio decano de la internacionalización en España. Con una extensa trayectoria en la dirección editorial y las relaciones institucionales, Luis lidera la estrategia informativa del periódico, conectando a las empresas españolas con los mercados globales y dirigiendo a un equipo de expertos especializado en el análisis exhaustivo del comercio y negocio exterior B2B.


