2007: la sexta ampliación

Rumanía, Bulgaria y Turquía son los países candidatos al ingreso que no formarán parte del primer grupo para la ampliación de la Unión Europea prevista en 2004. De los tres países, Bulgaria se perfila claramente como el más avanzado, ya que se acerca satisfactoriamente a una economía de mercado.

Rumanía no cumple ninguno de los dos criterios económicos, aunque ha emprendido un acelerado ritmo de reformas para alcanzar este objetivo.

El tercer país, Turquía, aún no ha logrado avanzar al respecto, a pesar de que, paradójicamente, parte de su economía ya compite con la de la UE en el marco de la unión aduanera.

Bulgaria y Rumania no están incluidos en la primera ola de expansión europea.

Sin embargo, el progreso de Bulgaria y Rumania en el último año, sobre todo en el ámbito del empleo, permite a la Comisión Europea concluir que el año 2007 se debe considerar una fecha más que indicativa para su adhesión a la UE.

Ambos países podrán esperar que el apoyo de la Unión Europea aumente gradualmente a partir de 2004. Este apoyo se basará en programas que aumenten su asistencia financiera y en un especial seguimiento con evaluaciones periódicas. A su vez, ambos países tendrán el derecho a participar en los comités y agencias comunitarias como «observadores».

La Comisión Europea también propone duplicar la asistencia económica a Turquía antes de 2006, aunque todavía no cumpla con todos los criterios políticos para iniciar conversaciones de adhesión.


Bulgaria: un mercado en funcionamiento

La Comisión Europea, ya en 1977, declaró que Bulgaria cumplía con los criterios políticos establecidos en Copenhague, aunque la lucha contra la corrupción debe seguir siendo una de sus prioridades.

Bulgaria juega un importante papel en el diálogo de Europa con Oriente Medio, ya que se erige como un interesante enclave de cruce de culturas. A efectos de flujo internacional, se constituye como un puerto de mercancías muy competitivo entre oriente y occidente.

El ritmo acelerado de sus reformas ha conseguido una importante estabilidad macroeconómica que convierte a la República en el país más occidentalizado de los candidatos a la integración europea en 2007, aproximándose satisfactoriamente al acervo comunitario. Su sistema de libre mercado se caracteriza por su buen funcionamiento, con una política conservadora muy positiva para las empresas.

Según análisis de Litexco Group, Bulgaria es un país que, al igual que la mayoría de los Peco, tiene una población con una cultura y una formación técnica muy elevada.

Su territorio presenta importantes recursos y registra una enorme fertilidad agraria. Los sectores idóneos para atraer inversión extranjera son telecomunicaciones, industria alimenticia e industria textil. A este respecto, la captación de capital extranjero procede fundamentalmente de Grecia, Austria, Alemania e Italia, estos dos últimos países son los que controlan en la actualidad la mayor parte de las entidades financieras. España sin embargo, aborda un porcentaje mínimo de 0,65% en cuanto a la inversión extranjera total en el país.

Rumania: un gran mercado

Rumania es el segundo mercado en importancia por habitantes del grupo de países candidatos a la ampliación de la Unión.

Con la elección de un gobierno de centro derecha en 1990, la política que impuso el gobierno de Ion Illieuscu fue la de endeudarse cada vez más, generando todavía en la actualidad, un rating poco competitivo.


Para conseguir una mayor estabilidad macroeconómica, las autoridades deben dar prioridad a la reducción de la inflación, mediante una adecuada combinación de medidas y extremando la aplicación de la disciplina financiera a las empresas.

Rumania tiene a su favor dos activos importantes, por un lado la dimensión de su mercado y por el otro, los recursos naturales que pueden ser fuente de inversión extranjera para su explotación.

Rumanía es un país muy interesante para españoles e italianos, según conclusiones de Litexco Group, debido al carácter y al idioma, que califican al país de latino. Aún así la inversión española sólo representa un 0,22% del total de su inversión extranjera. La apuesta italiana lo ha convertido en el quinto país en volumen de inversión pero el primero en número de sociedades constituidas, con un total de cerca de diez mil empresas.

Turquía: la incógnita

Tras la estrategia de los Quince planteada en la Cumbre de Copenhague, Turquía iniciará sus negociaciones en 2005 y, según el comisario europeo para la ampliación, Gunter Verheugen, su adhesión a la UE no se producirá hasta al menos el año 2013.

En medio de toda esta incertidumbre, la Comisión Europea valora los avances del país en el cumplimiento de los criterios de Copenhague, pero sin duda, debe mejorar en los derechos y libertades fundamentales de los que disfrutan los ciudadanos de la UE.


En el terreno económico, Turquía se ha estabilizado al reducirse las interferencias políticas y las distorsiones en el sector bancario. La inflación continúa siendo un problema que es preciso solventar, sin embargo, la disciplina presupuestaria ha mejorado y la transparencia en las cuentas del sector público ha aumentado considerablemente.

La inversión extranjera directa neta representa menos del 0,5 del PIB de Turquía, dada su inestabilidad política y macroeconómica. Los sectores con mayor presencia extranjera son automoción, banca e industria alimenticia.

En definitiva, siguen existiendo grandes diferencias entre el acervo y la legislación turca y este es un hecho lógicamente incompatible para su integración en la UE, se diga